Con dos de azúcar

En estos días de cuarentena todos tenemos por fin tiempo para poder dedicarnos a lo que verdaderamente nos apasiona, dejando a un lado la excusa de falta de tiempo. Algunos se permitieron leer ese libro que siempre quisieron leer, hacer catarsis, ver películas y porque no, dormir. En mi caso particular como muchos de mis lectores me he dedicado a ver películas, una de ellas “Aceptados”; que para este servidor una de las mejores cintas que ha visto, Aparte de divertirnos con su trama nos deja varias reflexiones.

Para que todos podamos hablar el mismo idioma pasaré a contarles un poco de su trama, o si quiere corra a verla, yo lo estaré esperando para poder hablar.

Ahora bien, el contexto se desarrolla con un joven de alrededor de 17 años llamado  Bartleby Gaines, quién sale de su preparatoria (graduarse de bachiller) y no sabe qué hacer con su vida ya que no es aceptado por ninguna universidad, gracias a la presión de sus padres y de la misma sociedad se ve en la necesidad de tener que crear una universidad falsa, para que sus padres tengan tranquilidad y no sea la “decepción”  para ellos, con ayuda de sus amigos crean toda una página web para hacer más creíble aceptación en dicha escuela.

Para desgracia de Bartleby, varias personas ingresaron a su página y quedaron matriculados en ésta, Todos los estudiantes de la universidad fueron rechazados por otras instituciones. Así va su trama, no quisiera contarle más, así tendrán la excusa perfecta para poder ir a verla.

Ustedes se preguntarán, todo este contexto ¿Para qué? Todos tuvimos ese temor o lo tenemos de ser rechazados de instituciones educativas o de pertenecer a ellas y que no podamos culminar nuestros estudios. Son miedos naturales que podemos hacer a un lado luchando. Pero no todo es problema de los  presentes y futuros estudiantes, la presión de algunos padres  para que sus hijos pertenezcan a las universidades de donde ellos fueron egresados o que estudien ciertas carreras ya sea por prejuicio social o por la realización de los sueños no cumplidos; es por eso que si  usted señor lector conoce a alguien que esté pasando por esta situación hablé con él, hay momentos de la vida donde uno necesita que le rectifiquen que uno tiene que luchar por sus sueños, la vida no se trata de pertenecer a X o Y universidad o estrato, barrio de residencia. Ustedes nacieron para ser feliz de eso se trata la vida, no esperen a que se les pase por las manos para después arrepentirse. Si eres estudiante quiero que sepas que eres el mejor no importa cuántas veces falles lo importante es llegar, no se dejen confundir con los falsos prototipos de éxito, si tú meta era viajar por el mundo, leer, conocer a varias personas, y lo cumpliste quiero que sepas que eres exitoso. El éxito no se trata de la cantidad de ceros que tiene tu cuenta de ahorros se trata de perseguir tus sueños sin importa nada. Si alguien se atreve a decirte que no eres bueno o que no sirves para eso; esas son palabras de personas que no cumplieron sus sueños y creen que los demás tampoco podrán.

Autor: David Alexander Daza

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