Foto de archivo particulas

Amazonas, el olvido de un estado con una sentencia de muerte a la espalda

La Amazonia colombiana ha sido por mucho tiempo, una tierra de nadie, y a veces pareciera más un estado independiente de la República de Colombia, que un departamento de este país. En donde su infraestructura es pésima, además   pareciera que el tiempo se hubiera detenido en siglo XIX. Y paupérrimo sistema de salud dan ganas de llorar de la impotencia de sólo dos hospitales de mínima atención. Qué no cuenta con los recursos necesarios, cómo Medicinas e insumos para tratamiento enfermedades comunes como la diabetes, hipertensión y enfermedades respiratorias, no cuenta con camas y equipos necesarios para el cuidado de urgencias para atender más de millón de personas que habitan en la región donde los médicos tienen que atender con las uñas las emergencias que surgen ahí.

 

para completar su pequeña desventura, la pandemia del Covi-19 atacado con tanta fuerza que ha desnudado, por completo las falencias e incluso las ha agudizado hasta el punto de una muerte lenta. Capital Leticia con un promedio de habitantes de 49.000 hasta el día de hoy se ha registrado un promedio de 1.003 contagiados y 37 fallecidos. Además, está estudiando otros 20 casos de fallecimientos que aparentemente tienen relación con la pandemia. ese territorio registra las cifras más altas de contagio en todo el estado colombiano, hasta el punto que se han quedado sin espacio para poder enterrar a los fallecidos por la pandemia y han visto la necesidad de buscar otro camposanto para enterrar a las siguientes víctimas de la pandemia. Viendo este pequeño Apocalipsis  el alcalde de Leticia Luis Jorge Mendoza y el gobernador Jesús Gabino lanzaron gritos de Auxilio al gobierno del interior para que les pudiera ayuda a tratar de  bajar la curva de  infectados y así el porcentaje de muerto reducirá.

 

Y otro factor que ha agudizado esta crisis es que su amable Vecina ciudad brasileña de Tabatinga, No tiene una política seria sobre la pandemia, ya que su presidente no cree en ella y piensa que es una pequeña peste. Estas dos ciudades latinoamericanas son tan unidas que sólo las separa una línea imaginaria. Las autoridades se ven a gatas para controlar el paso de personas de una ciudad a otra  porque hay muchos Callejones y pasos ilegales que muchas veces los mismos ciudadanos de Leticia, los utilizan para ir a comprar sus víveres, y trabajar Y así aumentar el riesgo de transmisión, ya que es mucho más barato adquirir productos alimenticios en el lado brasileño que en el colombiano que es muchas veces carísimo, Sólo por citar un ejemplo una libra de arroz en el lado colombiano tiene un costo promedio de $5000 en el lado brasileño lo puede conseguir por menos de la mitad.

 

Y tras del hecho, la desobediencia ciudadana es el pan de cada día, por desobedecer la cuarentena obligatoria que está sometido el país, como el día de la madre se vieron parrandas, fiestas y tiendas abiertas hasta la noche en celebración de ese día. Y la policía ha colocado más 10.000 multas por el incumplimiento del aislamiento obligatorio.

 

 Esa es la dura radiografía de la grande ciudad del Amazonas, selva adentro la situación es aún más deteriorada, Coronavirus atacado sin descanso a los resguardos indígenas haciendo que sus integrantes busquen remedios tradicionales para combatir los ya que el estado es incapaz de llegar a sus territorios apartados con el tratamiento adecuado a tiempo. Porque un positivo de contagio dentro un resguardo indígena es una sentencia a muerte a todos los integrantes de esta comunidad, sus ceremonias de entierro no son las más adecuadas para reducir el foco de contaminación del virus. Es muy triste que estas poblaciones se vean afectadas por la incompetencia y el olvido de un estado Centralizado que prefiere 1000 veces reactivar una economía que está en crisis, que salvaguardar la vida de indígenas y la sabiduría que han recogido por millones de años.

 

Preguntó si esto es la economía naranja qué tanto gritaba los vientos en su campaña para ser electo presidente. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *