¿Allanamientos rutinarios o persecución y censura?

En busca de desarmar las milicias urbanas, la Policía Nacional realiza allanamientos en ciudades como Bogotá, Medellín y Cali. Siendo la capital la ciudad con más intervenciones con alrededor de 300 y quienes se vieron más afectados a causa de esta intervención fueron los medios de comunicación alternativos como 070, La otra Danza, y Cartel Urbano.

 

Los allanamientos en estos espacios no se dieron de la mejor manera y se pudo evidenciar en los videos que publicaron el abuso de las autoridades a la hora de allanar en busca de material que pudiera servir como arma para los próximos paros Nacionales, según la Policía Nacional.

 

Cabe resaltar que estos allanamientos como denunciaron artistas y líderes sociales a través de redes sociales, sucedieron principalmente a los artistas que realizaron el mural “¿Quién Dio la Orden?” que hace parte de “Campaña Por La Verdad”.

 

En conversación con una periodista de la Revista Cartel Urbano, quise conocer el por qué allanaron la casa donde esta revista funciona en el barrio San Felipe, a lo que su respuesta concluyó que fue por causa de una persecución sistemática, dado a que son un medio de comunicación que no tienen ninguna censura a la hora de hablar de ningún tema, sobre todo políticos.

Andrea asegura que todo el equipo que allí trabaja vio esto como una persecución por la libre expresión y la libertad de prensa (que es lo que en este país ha sido legitimado y nunca se ha respetado) afirma ella.

 

Todo inicia cuando cumplen con su labor de “incomodar” con su manera de expresarse y esta vez lo hacían en contra de quien pretende vender la cultura como algo que es para todos y todas, más conocido como “la economía naranja” en manera de crítica a esa economía y sobre todo al gobierno del actual Presidente Iván Duque, que justo ese día se encontraba en uno de los circuitos abiertos que se realizan cada mes en esta zona de Bogotá, y que al ver la ilustración de una caricatura de marrano con naranjas, hecha por un joven artista y que la revista tenía exhibida en la terraza de la casa, generó incomodidad. Tanto así que la Policía, el Ejército Nacional y el propietario de la casa pidieron que se bajara esta ilustración, a lo cual la respuesta del equipo fue dejarla.

 

Luego de esto es aquí donde todo cambia para este grupo de redactores y creativos ya que desde ese momento dicen sentir una persecución más directa o física por la constante visita de policías en la zona y gente infiltrada (creen ellos) de la fiscalía haciendo rondas cerca de la casa o estando en la cafetería del primer piso vigilando quién entraba y salía para luego llegar al día 0.

 

Más exactamente el 19 de noviembre del 2019 (2 días antes del primer paro Nacional) luego de que la Policía capturó en Soacha a alias ‘Diablo’ y alias ‘Chiqui’ por porte de material para la elaboración de elementos explosivos, llega la orden de allanamiento a Cartel buscando también supuestos explosivos o material alusivo al paro y lo único que encontraron fueron carteles, arte, todo lo que hacen los creadores y las creadoras criollas.

 

Ante esta incómoda situación que se presentó, todo el equipo se manifestó en contra de esto, ya que lo vieron y aun lo sienten como un golpe a la cultura y al querer pensar diferente y cabe resaltar que esto  no solamente le pasó a Cartel sino también a otros medios y artistas, aquí fue donde inicialmente se vieron en cierta medida afectados porque estaban trabajando muy de la mano con 070 que es un medio de comunicación también alternativo, y el objetivo de ambos era imprimir el manual para protección ante el ESMAD (en caso del uso de lacrimógeno) y cuando allanaron la sede de este medio, también bajaron la página web, porque no pudieron continuar con esta propuesta.

 

“Por suerte” dice Andrea, económicamente no se vieron afectados, pero psicológicamente sí, porque a ninguno de los jóvenes que allí trabajan habían presenciado algo como esto. Y sobre todo para Andrea fue más impactante las secuelas de lo ocurrido, pues sintió miedo durante dos meses (durante y después del paro Nacional).

Para ella fueron semanas muy cargadas, con miedo cada que veía la Policía, por que afirma que nunca se ha sentido segura por ellos y se sintió afectada porque siempre ha hecho parte del movimiento social y ha sido muy crítica por su experiencia trabajando con senadores y sabe más o menos cómo funciona el Estado en términos de señalamientos y todo este tipo de prácticas ilegales que han hecho.

Se considera una “joven normal” que tiene familia, que le gusta la fiesta, tomar fotos, “no soy terrorista como me han señalado, o nos señalaron” dice, y eso lo dejaron claro alzando su voz y diciendo “No somos terroristas, somos artistas”. Concluye así, asegurando que emocionalmente sí se vio afectada por el miedo.

El futuro era incierto para todos porque no sabían que podría continuar luego de lo ocurrido y de la situación que en ese momento enfrentaba el país, pero usaron esto para fortalecerse como personas, como medio periodístico independiente, como medio periodístico cultural y así seguir haciendo lo que les apasiona: contenidos culturales, artísticos, políticos animalistas, feministas.

 

“Y seguimos en la lucha de seguir criticando y darle duro a esa economía naranja que nos quieren vender y básicamente lo que hace es mercantilizar las luchas de los artistas”, dice Andrea con voz firme, motivada y segura. pues tiene claro que con esto también le dieron una vuelta a sus contenidos, a su gráfica, y en principio todo esto fue gracias al apoyo gigante que recibieron de actrices, actores, bandas musicales, vocalistas, artistas urbanos, grafiteros, y hasta políticos.

 

Dice que no le gusta hablar mucho sobre la labor que cumple el periodista en un país como Colombia, puesto que es un tema de nunca acabar y que su resultado nunca es positivo.
y pone como ejemplo de esto la persecución periodística y que recientemente se vio con la revista Semana, pues ellos fueron víctimas de un allanamiento y sus periodistas (que son objetivo militar como ella resalta) también son víctimas de las famosas “chuzadas” por parte del Ejército Nacional. “Todos estamos muy seguros que quienes están detrás de esto son los mismos de siempre, los que han asesinado, los que han sido cómplices de los mal llamados falsos positivos”

 

La anterior frase me pareció pertinente para cerrar su idea sobre la persecución vivida en nuestro país. Persecución que como coinciden todo el equipo humano de la revista, ha hecho que se cuestionen sobre lo que ocurre en “Locombia” o Colombia, y en lugares como el cauca, el suroccidente colombiano, en el nororiente, en el norte de Santander, o en el centro del país…Esto les hizo dar cuenta de que, así como le pasa a un líder social también nos pasa a nosotros que somos más “privilegiados” al estar en la ciudad. y concuerdo con ellos cuando dicen que esto sirve para darnos cuenta de que en este país desaparecen al que piense diferente, al que actúe diferente.

 

Finalmente, esta situación que, aunque no lo crean, cambió la forma de vivir y de trabajar, hizo que el equipo de Cartel Urbano se fortaleciera y hablarán desde el amor diciendo: No somos terroristas, somos periodistas, fotógrafos, ilustradores, grafiteros, diseñadores gráficos, contadores públicos, secretarias, auxiliares contables.

Ellos seguirán firmes en sus labores, decididos a continuar, y a celebrar los 15 años que próximamente cumplen y serán 15 años de la revista, 15 años incomodado y 15 años incluyendo la cultura colombiana.

Autor: Mariana González Restrepo

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