¿Qué pasa con La Masía? ¿Y el proyecto deportivo? ¿por qué pocos triunfan en el Barcelona?

Durante los últimos once cursos el FC Barcelona ha fichado a 25 jugadores de los cuales en el club apenas se mantienen 11 y de estos el defensa central Lenglet es quien mejor ha podido sobresalir por su rendimiento. 

El delanteros Antoine Griezmann  y Martin Braithwaite son los más recientes ejemplos de que esta directiva del club o su dirección deportiva, por más que intentemos entenderlos no sabemos hacia qué rumbo quieren encaminar al club, desde la última consecución de la Champions por aquel asombroso tridente la “MSN”; la queja general de los aficionados más acérrimos de los blaugranas ha sido la falta de identidad en el juego y el poco provecho que se le da a los jugadores de la tan famosa Masiá del club.

Y es que ni Griezmann o Braithwaite han logrado adaptarse de la mejor forma al club, no se les ve muy cómodos en cancha y cuando tienen oportunidades se les ve más ansiosos que decididos y determinantes y más en su posición de punta; pero esto son solo nombres recientes ha pasado con muchos jugadores, como Coutinho, Arthur, De Jong, etc. Ningún jugador por más prometedor y talentoso parece poder encajar, hay un caos total, la salida de Ernesto Valverde fue aplaudida y fue una pequeña esperanza a retomar el característico fútbol del club y sacar el mayor provecho de las estrellas fichadas, de la mano de Quique Setién. 

Pero ni con la llegada de Setién esto ha sido posible, ni por los pequeños destellos de fútbol de toque y cambios totales esquema, se consiguió, ahora el fútbol de los culés en general no logra convencer a directiva ni la afición, se depende de individualidades, pero el plan o proyectos de esta directiva apuntan a no ser los más correctos, el club por el reciente afán de fichar estrellas que suplieran la ausencia de Neymar, como Coutinho o Griezmann, para sacar cuentas y hacer caja, para cumplir con el fairplay financiero. Prácticamente se vieron en la necesidad de vender a uno de los mediocampistas jóvenes más prometedores como Arthur y lo reemplazaron con un experimentado jugador bosnio que se sabe su calidad pero le quedan poco años en el fútbol de élite.

No hay que ser un experto en el deporte, para darnos cuenta que no hay una dirección ni proyecto claro en el club, que quizá los entrenadores no han contado con total libertad en sus proyectos deportivos, que quizá en la directiva pesa más mantener contentas a las estrellas; pero se están olvidando de factores importantes como la edad de estos astros del fútbol, el Barcelona es un equipo que empieza a verse mayor y se le va haciendo una necesidad el renovar la plantilla pero mientras las prioridades sean mantener a las estrellas pesos pesados felices y vender a la afición que entre más estrellas habrá más probabilidades de ganar la Champions.

Lo mas seguro es que habrá un futuro  muy incierto y desalentador para la entidad blaugrana, si se quiere cambiar para bien y reencontrarse con un futbol convincente, la reestructuración debe iniciar desde la directiva, los DT que lleguen deben ser la máxima autoridad y tener el completo control de la plantilla y no deben haber mas egos que imperen sobre prometedoras joyas de la cantera como los habilidoso Ansu Fati o Riqui Puig, o entre los propios fichajes el holandés Frankie De Jong, en conclusión el Barcelona no está sabiendo aprovechar sus grandes recursos y está desvalorizando a grandes estrellas convirtiéndose en lo que alguna vez hizo Florentino Pérez con sus galácticos. 

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