Kamala Harris, fuerte oponente

La fórmula presidencial de Joe Biden, es una inteligente estrategia política, que muchos estadounidenses ven con esperanza.

Kamala Harris fue oficialmente nombrada en las redes sociales de Joe Biden el pasado 12 de agosto como su vicepresidente, esta elección es histórica para Estados Unidos y para el mundo, ya que Harris sería la primera mujer, negra y de orígenes extranjeros en llegar a ser la segunda al mando y la posible futura presidenta de esta potencia.

Harris, de 55 años, tiene una vida política que la convierte en la compañera ideal, aún más después de la mala imagen que tiene Trump en las últimas encuestas. 

Antecedentes

Su inicio en la vida pública se remonta al año 2004 cuando fue fiscal de San Francisco, según The New York Times la idea de Harris era reformar el sistema judicial desde adentro, una idea que se puede concluir como cierta, ya que ganó la credibilidad suficiente para en el 2011 convertirse en la fiscal general de California, luego de esto en el 2016 fue elegida como senadora por su estado convirtiéndola en una de las pocas mujeres negras en el congreso estadounidense, su carrera política a principio del 2019 iba en ascenso, un claro ejemplo de esto es su postulación como candidata a presidente del partido demócrata, a pesar de su firmeza en el primer debate y del apoyo que recibió al principio Harris decidió renunciar, puesto que bajo en las encuestas y el patrocinio cayó en picada. 

Harris, tiene una amplia visión de política internacional heredada de su vida familiar, puesto que realizó en su juventud múltiples viajes a la India y a Jamaica, no de turismo ocasional sino guiada por el activismo político de sus padres, donde se dio cuenta de cómo la política estadounidense afectó estas naciones, sin embargo, según Purnima Bosé, en su análisis de la autobiografía de la candidata “La construcción [de Harris] de la identidad afroamericana… requiere la omisión de las experiencias de India y Jamaica, que… es emblemática de una cultura nacional xenófoba y enfocada hacia adentro, una que ha resultado en una política exterior brutal y despiadada.” Si bien es importante para muchos votantes los orígenes internacionales de Kamala Harris, puede este punto ser uno de los principales motivos de la estrategia republicana para atacar. 

La estrategia demócrata

Entre el partido demócrata existe una incomodidad con Harris, ya que para muchos es moderada y para otros es de izquierda, cosa que puede confundir a los votantes y a su mismo partido, a la vez su firme postura en el primer debate donde puso en tela de juicio el antecedente de Biden en la política de buses escolares dio pie para que muchos de los demócratas quedaran resentidos y divididos. Sin embargo, el miedo porque Trump gane de nuevo es mayor, por eso Biden y Harris apelan a unir al partido, asimismo la estrategia que estos están utilizando tiene varios ítems: la misma presencia de Harris, recurren a políticas progresistas que llegan a las minorías y destruyen al actual mandatario cuando se refieren al desarrollo de la pandemia en el país. 

La campaña Biden-Harris, se ha fortalecido, lo que tiene como consecuencia según CNN la desestabilización de Trump y de toda su campaña, por lo cual estos recurren a las estrategias inconscientes que abanderan al actual mandatario, comenzando con ataques misóginos y xenófobos a Harris, hasta el punto de cuestionar su nacionalidad como informó Deutsche Welle y llamar a Biden de izquierda radical, aunque su carrera política ha demostrado claramente su posición moderada. El miedo de Trump parece crecer y el discurso de “Hagamos a Estados Unidos grande de nuevo”, resulta ser muy repetitivo, por eso su principal táctica es hacer quedar mal al oponente, pero el historial de Biden y Harris no permite que el show Trump apoyado por el medio Fox News llegue a gran escala. 

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