¿Quién nos protegerá de quienes se supone deben protegernos?

Desde aquella noche del 7 de septiembre, fue cuando prácticamente todo el país  y el mundo pudieron evidenciar en un video el abuso policial, que culmino en el asesinato por parte de dos policías (Damián Rodríguez y Juan Camilo Lloreda) estos patrulleros a golpes y con choques de una pistola TASER pusieron fin a la vida de Javier Ordóñez un estudiante de derecho y padre de familia de 45 años.

Lo que sucedió después, ya lo hemos ido conociendo, pero quizás desde un enfoque erróneo o el más adecuado para la policía y el gobierno colombiano, quienes respaldados por grandes medios de comunicación, se han encargado de estigmatizar las marchas de más de un millón de personas que salieron en diferentes ciudades a protestar con justa razón, puesto que lo ocurrido esa noche, no debe quedar impune.

Esos dos patrulleros deben ser judicializados como lo que pasaron a ser en este video, unos asesinos cuando decidieron seguir sometiendo a un hombre que ya estaba doblegado y vencido, que suplicaba que parase y no solo él, sino también por quienes registraron lo ocurrido, sin embargo lo único que sucedió con esos aun integrantes de la institución, fue una suspensión y trabajo administrativo, mientras es investigado un hecho más que evidente.

La indignación de los manifestantes está más que justificada, y si la noche en la que se manifestaron en Bogotá fueron incendiados y vandalizados tantos Centros de Atención Inmediata policiales (CAI). Fue una noche trágica y violenta que dejó 13 fallecidos más y alrededor de 200 heridos entre estos civiles e integrantes de la policía, pero como alguna vez el gobierno colombiano, encabezado por el presidente Iván Duque defendió y aplaudió las manifestaciones ocurridas en Venezuela o Chile.

También deberían respaldar estas manifestaciones pero claro la situación ahora es distinta puesto que ahora ellos son los opresores y no lograrán ver, que por lo que se manifiesta el pueblo es una causa justa pues aún no olvidamos la impunidad en el asesinato del joven Dilan Cruz , aún no olvidamos a nuestros líderes sociales, ni las masacres ocurridas recientemente, no se olvida el fracaso del gobierno en llevar por buen puerto los tratados de paz con las FARC.

Todo indica que la muerte de Javier Ordoñez, fue el detonante para que los colombianos a pesar de la situación de pandemia salieran a hacerse escuchar y manifestar un malestar general ante la incompetencia que el gobierno del señor Duque ha tenido en tantos ámbitos, pero es el mismo gobierno quien tiene la solución para este descontento y crisis que han traído las manifestaciones que aún no paran.

Si tan solo admitieran, si tan solo juzgarán como deben a esos dos policías y si tan solo el presidente no respaldara tanto a los oficiales incluso utilizando su uniforme y visitandolos, si tan solo hubiera asistido al acto de perdón a las víctimas en las manifestaciones de Bogotá organizado por la alcaldesa Claudia López, pero en fin los acontecimientos han ocurrido como ya vemos, la discusión entre los colombianos es permanente en las redes sociales el gobierno tiene la solución para el descontento, pero no se ve por la labor de enmendar la situación, veremos cuanto más resiste la paciencia de los colombianos. 

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