Policía Nacional

Gobierno presentó protocolo para la intervención de los uniformados en las protestas pacíficas

El Tribunal de Cundinamarca mediante un fallo les ordenó a la Policía Nacional, la Gobernación de Cundinamarca, la alcaldía de Bogotá y los ministerios de la Defensa y del Interior que se sentaran a definir unos protocolos para la intervención de los uniformados en las protestas pacíficas. 

Foto: Zonacero

Acatando el fallo del tribunal se instaló una mesa de trabajo como medida provisional de urgencia para definir soluciones al accionar violento entre la Fuerza Pública y la población civil.

Este lunes el gobierno llegó con un borrador del protocolo integral que incluye nuevos procedimientos respecto al uso de armas letales y no letales, deberes de participantes y autoridades. Pero no todo es para la policía que, según el borrador, también se contemplan los deberes de los participantes en las manifestaciones públicas y pacíficas. El primero de ellos es el de dar aviso de los recorridos de la movilización, además señala que el organizador de la manifestación deberá contratar una póliza de responsabilidad civil extracontractual. 

El borrador del protocolo para la atención de manifestaciones pacíficas y el control de disturbios para la Policía Nacional contempla seis principios: un enfoque de derechos, un enfoque preventivo, un enfoque diferencial, un enfoque pro-mujeres, un enfoque territorial y respeto.

Igualmente establece unas definiciones, como el derecho de reunión y de manifestación pública y pacífica, la protesta pacífica, el espacio público, el orden público, la corresponsabilidad, el uso de la fuerza, el uso diferenciado de la fuerza entre otras. En el borrador se establece que para el uso adecuado de la fuerza y el empleo de las armas, dispositivos, municiones y elementos de letalidad reducida en la Policía Nacional se debe considerar la normatividad internacional convencional y no convencional, como es el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que establece que el derecho a la vida es inherente a la persona humana y que nadie podrá ser privado de la vida arbitrariamente. Igualmente señala que nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

En el borrador se hace énfasis en la educación del talento humano y dice que la Dirección Nacional de Escuelas de la Policía desarrollará los programas académicos y de extensión al personal que ingresa a la institución y que adelantará capacitaciones para ascenso, asignaturas que promuevan el conocimiento del uso de la fuerza, tácticas y técnicas para la correcta intervención policial.

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