Foto: ESAN

El pasado primero de octubre el presidente de USA Donald Trump presentó sintomatología propia del coronavirus, sin embargo, para él todo pareció ser fácil, ya que en un poco más de una semana se encuentra nuevamente de campaña.

El presidente afirma que dio negativo para covid-19, venció el virus y se siente muy bien de salud. Su médico en un comunicado de prensa del domingo 11 de octubre comenta que este ya no es un propagador del virus, a pesar de lo anterior, el mandatario, lo que significa que debería haber realizado los protocolos de bioseguridad estrictos 20 días, según el especialista de la salud pública Elmer Huerta consultado por CNN en español. 

La gravedad de la enfermedad se puede medir con el tratamiento que recibe el paciente. Según el gabinete de salud de la Casa Blanca el presidente está recibiendo un tratamiento intensivo, pero en sus comunicados dan a entender de que su salud es estable, estas faltas de claridad al hablar del estado actual de salud del mandatario generan un fenómeno denominado síndrome VIP, en donde el personal de la salud administra medicamentos más fuertes con el fin de evitar sufrimiento o escándalos o a la vez sufren presión por obtener prontos resultados positivos, como relata el medio BBC.

Parece que el tratamiento funcionó porque el presidente dice ser inmune al virus y que se siente fabuloso, sin embargo, la mayoría de las personas de este país no poseen acceso a dicho tratamiento lo que se traduce en la actual crisis, que tiene a muchas familias en luto.

Por su parte Trump ha decidido continuar con su campaña, agregando mensajes sobre su “éxito” al combatir con la pandemia, su “liderazgo” al gestionar vacunas o curas, pero al mismo tiempo Estados Unidos ha visto morir a al menos 214.000 personas. ¿De qué éxito habla el presidente?.

A las inconformidades por el mal manejo de la pandemia en USA, se une el Dr. Anthony Fauci, quien ha sido utilizado como imagen para la campaña de posicionamiento del presidente ante la pandemia, sin su consentimiento, como aseguró el mismo al medio CNN. 

Al ser diagnosticado se esperaría que el presidente cumpla con cuarentena y protocolos de bioseguridad estrictos, sin embargo, a tres semanas de la contienda electoral y su bajón en las encuestas, el mandatario se prepara para una gira donde visitará estados bisagras como Florida, Pensilvania, Iowa y Carolina del Norte. Los anteriores estados han sufrido gravemente por el coronavirus y los anteriores mítines republicanos se caracterizan por la ausencia de tapabocas y distanciamiento social. 

Mientras tanto su contrincante Joe Biden sigue subiendo en las encuestas, goza de buena salud y a su vez acata los protocolos requeridos para evitar la propagación del virus. 

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