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¿Podría Amy Coney Barrett tumbar Roe v. Wade?

La nominada de Trump para reemplazar a Ruth Bader Ginsburg en la Corte Suprema de Justicia, Amy Coney Barrett, puede tener ciertas reservas respecto al derecho al aborto y su posicionamiento puede influir en las leyes de terminación del embarazo que existen en el país. Lo cual desafía el legado de Ginsburg.

Hace alrededor de 50 años, la Corte Suprema dictaminó con Roe v. Wade que las mujeres estadounidenses tienen el derecho constitucional de interrumpir voluntariamente sus embarazos no deseados. A partir de ese momento, la Corte ha continuado en sostener los derechos de aborto, un hecho que frustra a muchos conservadores. Varios conservadores con poder han declarado su desacuerdo con Roe, y quieren que la justicia lo reconsidere para que así los estados voten por una decisión a favor o en contra. 

A pesar de que Ruth Bader Ginsburg no haya estado de acuerdo con que Roe v. Wade fuese el caso que haya legalizado el aborto, su confirmación en la Corte Suprema tuvo en cuenta su “paso sin precedentes de respaldar firmemente el derecho al aborto», como había reportado TIME en ese momento. Así mismo, Ginsburg afirmó que es esencial para la equidad de la mujer tener el poder de decisión y controlar lo que sucedía con su propio cuerpo, «si impones restricciones que impiden su elección, la estás poniendo en desventaja debido a su sexo».

Con la reciente nominación de Amy Coney Barrett se despierta la preocupación de que hará lo contrario a su predecesora, pues existe evidencia que ella, personalmente, se opone al aborto. Adicionalmente, surge la pregunta de qué posición tomaría en el debate del derecho al aborto y cómo se pronunciaría frente a un caso relacionado. 

La juez se ha declinado a responder cuál sería su posición frente a estas decisiones, pero ha mantenido que no dejaría que sus puntos de vista personales tengan influencia en cómo ella llevaría su puesto en la Corte Suprema. Sin embargo, esto no es totalmente convincente. Pues en su campaña del 2016, Donald Trump juró nombrar jueces que votarían para revocar la decisión de 1973 Roe v. Wade que legalizó el aborto en todo el país. «Eso sucederá automáticamente, en mi opinión, porque estoy poniendo jueces provida en la cancha», dijo el ahora presidente. 

Así mismo, Barrett nunca ha fallado en un caso sobre el aborto en específico, pero si ha revisado dos casos de restricciones al aborto mientras estaba en la corte de apelaciones. Votó a favor de una ley que hubiese obligado a los doctores informar a los padres de una menor que quiere un aborto, sin excepciones. También pidió que se volviera a escuchar una ley estatal que buscaba prohibir los abortos relacionados con el sexo, la raza, la discapacidad o las condiciones de salud que amenazan la vida. Lo cual pone en duda sus afirmaciones de que no tomaría acción basadas en sus posiciones personales.

Lindsey Graham, presidente Republicana del Comité Judicial del Senado, señaló, alegremente, las oposiciones personales, bastante públicas y bien documentadas, de la Juez Barrett frente al aborto. “Esta es la primera vez en la historia estadounidense que hemos nominado a una mujer que es desvergonzadamente pro-vida y abraza a su fe sin disculpa”, clamó sonriente. 

Barrett, una mujer devota católica que ha escrito como académica sobre la fe y la ley, tiene un recorrido abiertamente pro-vida. Dio dos discursos, en el año 2013, en un evento organizado por el club Derecho a la Vida de la Universidad de Notre Dame, donde anteriormente enseñada derecho constitucional. Además, mientras estudiaba, formó parte de un grupo anti-aborto. Firmó su nombre en una carta enviada al South Bend Tribune, la cual criticaba el “legado barbárico” de Roe v Wade. Grupos que se oponen al aborto han celebrado su nominación, y muchos religiosos conservadores han expresado sus esperanzas que ella firme la decisión de terminar con el derecho a la terminación voluntaria del embarazo.

En el 2016, ante preguntas respecto a Roe v. Wade, Barrett dio a entender que la Corte Suprema probablemente no revocaría la decisión general sobre este, pero que los detalles sobre el acceso y las restricciones sancionadas por el estado podrían cambiar. No piensa que el derecho al aborto se revocaría como tal, dijo en una charla de la Universidad de Jacksonville, según NPR, «pero creo que la cuestión de si la gente puede hacerse un aborto tardío, ya sabes, cuántas restricciones se pueden imponer a las clínicas, creo que cambiará».

Para muchos, los puntos de vista de Barrett sobre el aborto y el famoso Roe v. Wade, son el punto central en tomar la decisión de apoyar o condenar su nominación a la Corte Suprema. Lo verdaderamente desconcertante es la evasión a dar una respuesta directa sobre su posición, pues lo que eso implica es esperar a verla en acción. Un panorama que para muchas mujeres, mayormente de color o pobres, es aterrador. Las restricciones que seguramente querrá imponer en las clínicas pueden ser un peligro para aquellas mujeres en situaciones desventajosas que buscan un aborto seguro y digno.

Autor: Giselle Murillo.

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