Foto: Caracol Radio

Militares golpean al ELN con la muerte de alias Uriel

El pasado domingo los militares en su lucha contra las organizaciones criminales colombianas y con una operación llamada Odín llegaron al campamento del líder Andrés Felipe Vanegas Londoño alias ‘‘Uriel’’ en cercanías del municipio de Novita, en el departamento del Chocó.

Pese a que el ELN tardó 24 horas en emitir un comunicado, la guerrillera alias Silvana publicó un audio en el que reconoce el impacto de la pérdida de alias Uriel para dicha organización

“Compañeros y compañeras, reciban mi abrazo fraterno revolucionario, combativo en momentos en los que parte físicamente el compañero, amigo y comandante Uriel. Gracias a todos y todas por esas palabras, esos mensajes de sentimiento y de dolor, de acompañamiento”-

De esa manera se expresó la guerrillera, radicada en Cuba, ante la militancia del ELN y los denominados “presos políticos” de dicha organización. Publicado por las autoridades, la grabación se extiende en consideraciones a la figura del mediático cabecilla y tercero al mando del frente de guerra occidental. 

Alias Uriel era principalmente conocido por su perfil mediático, y por las investigaciones que lo acusaban de haber causado la violencia urbana desatada a inicios de septiembre en Bogotá, con la quema de estaciones de Policía, y por reivindicar para el Ejército de Liberación Nacional (ELN) el ataque con un coche bomba a la Escuela de Policía General Santander, a comienzos de 2019, en la que murieron 22 jóvenes cadetes.

De 45 años y con más de 25 años en esa guerrilla izquierdista, fundada en 1964 y de inspiración cubana, alias «Uriel» cayó en una zona rural donde tenía su base de operaciones como miembro del Frente de Guerra Occidental, que se extiende por ese departamento que limita con el Pacífico y donde el ELN ha crecido, gracia a que tiene acceso a rentas ilegales provenientes de la minería, primordialmente, pero también del narcotráfico, el secuestro y el control de rutas de distribución de productos legales e ilegales.

Según reportes, aunque alias Uriel estaba en medio de la selva, mantenía obsesivamente conectado al universo por medio de internet, el guerrillero montó toda una estrategia de propaganda y difusión destinada al reclutamiento de jóvenes y a la formación de células urbanas, pero también para servir de vocero de ese grupo guerrillero. En su cuartel, según las fotos disponibles, tenía un panel solar y antena satelital, un verdadero lujo en medio de las condiciones de profunda pobreza que padecen los habitantes de la región, la más olvidada del Estado y con mayor riqueza en biodiversidad de mundo, además de fuente de minerales, y por todo ello semillero para el reclutamiento forzado de menores, otro de los delitos de esa guerrilla y en el cual participaba activamente Venegas Londoño.

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