El impacto ambiental de los procesos de reciclaje

En Colombia se generan cerca de 12 millones de toneladas de basura al año, de las cuales se recicla en promedio un 17%. En el país, además, se consumen 24 kilos de plástico por persona al año y de esa cifra el 56% es de un solo uso, es decir, pitillos, cubiertos, platos, tapas y envases, entre otros utensilios. Así lo expresa el medio de comunicación digital Semana Sostenible. 

Leer estas cifras, causa gran impresión en la vida de las persona que desean abrir su mente ante este problema mundial que cada día sigue pasando factura. Los efectos de la contaminación se pueden ver diariamente cuando pasamos por las calles y vemos a un adulto o niño tirando una bolsa de plástico, un vaso, plato o cualquier objeto contaminante; pero, lo más grave es que estas acciones son vistas por lo más pequeños, las próximas generaciones que tendrán que vivir en un ambiente diferente si no hacemos algo hoy. 

En Santa Marta, el día 19 de octubre, se registró una fuerte tormenta que dejo damnificados a más de 20 barrios de la ciudad. Estas fuertes lluvias revelan la problemática de contaminación y esto se ve reflejado mayormente en las payas y calles; dejando un mensaje de alarma ante esta situación. 

Por tal motivo, el pasado 20 de octubre, Ana Betancourt y Luz Betancourt, dos hermanas con un sentido de pertenencia por su ciudad, toman la decisión de limpiar su cuadra para contribuir y hacer conciencia en la comunidad. “Esto está tan desarticulado de la normalidad de las personas, que cuando ven a otros haciendo esta labor para ellos es tan raro, pero, al menos cambiamos las dinámicas cotidianas de los que están a nuestro alrededor” afirman las hermanas Betancourt. 

Ahora bien, siguiendo la línea de concientización ciudadana, Mangle Mi Huella Verde, se manifestó como Organización que busca crear conciencia en las personas sobre el respeto que debemos tener por el medio ambiente, mediante alianzas con otras entidades ambientales distritales para apoyar actividades de siembra de árboles nativos, limpiezas marina, recolección de residuos, y disminución de contaminación por plástico en la ciudad a través de recuperación y transformación de las botellas plásticas.

Además, cuentan con un proyecto que consiste en la siembra de un árbol de mangle con el nombre de la persona por cada eco-escoba vendida. 

Todas estas acciones con el fin de cumplir con su propósito de liberar el mundo de la contaminación por residuos plásticos. “El objetivo es empoderar niños, niñas y jóvenes como líderes creadores de conciencia colectiva de respeto hacia el medio ambiente, mejorar el entorno y la calidad de vida de personas vulnerables. Nuestros productos son reciclados y reciclables, de alta calidad y durabilidad”. Menciona el representante general de Mangle.

También es importante resaltar la labor del Departamento Administrativo Distrital de Sostenibilidad Ambiental, quienes se encargan diariamente de conservar los recursos renovables del DTCH de Santa Marta, mediante el control, seguimiento de actividades, obras y proyectos que inciden potencialmente en la calidad ambiental de la ciudad. 

‘‘Sus procesos se enfocan en la formulación y adopción de las políticas, planes, programas, proyectos y regulación en materia ambiental, recurso notable renovable, uso de suelos, ordenamiento ambiental territorial, eco-turismo, aguas potables, sanciona miento básico y ambiental, desarrollo territorial y urbano.’’ Afirman desde su página oficial.

La gestión de residuos consiste en la organización de un sistema de recogida, clasificación, reciclaje y reutilización de todo tipo de desechos. Cabe resaltar, algunos de los pasos que son útiles en este proceso de reciclaje como:

  1.     Separar los residuos según su material, por un lado el plástico, por otro lado los orgánicos, de papel o          cualquier otro. Para esto solo necesitará dos canecas.
  2.     Lavar los envases de material plástico o en latas, dejar que se escurra y echarlo a la caneca con reciclables.
  3.     No echar los reciclables en bolsas negras, sino verdes o de otros colores, para que los recolectores o recicladores sepan que esos residuos se pueden reutilizar.
  4.   Contactar con un reciclador de la calle o la cuadra, para entregarle todo el plástico, cartón o chatarra.
  5.     Lo más importante es medir los consumos, estar muy pendiente de si es necesario generar todos los residuos que generamos en la casa, analizar nuestras acciones y cambiar nuestros hábitos de consumo.

Aunque el ser humano es responsable de producir una gran cantidad de residuos, este sigue haciendo resistencia a la hora de reciclar perjudicándose a sí mismo y al medio ambiente, tanto en el corto plazo como en el futuro de los que vendrán. ¿Te has preguntado alguna vez qué tipo de planeta se encontrarán tus hijos e hijas en unos años?

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