Foto: Colombia.com

Y vendrán cosas peores, dice la biblia

Si bien muchos anhelamos ese momento, cuando falten “5 pa’ las 12”, no por la natilla y el buñuelo, sino porque guardamos la esperanza de que el 2021 sea menos tortuoso. Pese al tema de la pandemia, considero que este fue un periodo enriquecedor para muchos, aprendimos a manejar nuestro tiempo, auto conocernos, comprender realmente la importancia de un abrazo, una conversación, entre otras cosas que nos hacían felices, pero no valoramos lo suficiente cuando tuvimos oportunidad. Algunos siguen sin entender que aunque se acaba el año, la pandemia continúa e igualmente cientos de problemáticas a nivel mundial, las cuales “pasaron a un segundo plano”.

Hay varios temas por concretar, aquí en Colombia por ejemplo se aproxima el aumento del salario mínimo. Sin embargo, teniendo en cuenta lo que estoy por decir, ya empezamos mal el aclamado “año nuevo”, porque mientras los ciudadanos sobreviven con $877.803 pesos e incluso algunos a estas alturas no cuentan con un empleo, nuestros senadores y representantes, continúan con el mismo sueldo, además se les pagan viáticos, mientras el único traslado que hacen es del baño a la sala o a la cocina, yo que sé, ¿tiene sentido?, no, como la mayoría de decisiones tomadas aquí, tristemente. Lo curioso del asunto es que se preguntan ¿de dónde surge tanta desigualdad?, ¡descarados!

Se supone que todos esos funcionarios deben estar en pro de mejoras para la calidad de vida de los ciudadanos, contrario a eso, estas personas solo buscan su propio bienestar, básicamente les importa un pepino si los colombianos duermen en la calle o debajo de un puente, en cuanto ellos mantengan su estilo de vida, lo demás pasa al final de la lista. Así es siempre, nosotros somos simples cifras, nos acostumbramos a dejarnos pisotear, arrebatar lo que es nuestro, un país sin quienes trabajen no es nada porque simplemente la economía dejaría de funcionar. Tenemos mucho más poder del que creemos, pero no lo usamos como deberíamos, ahí está el problema.

Tras el Covid-19 vivimos cosas que no creíamos posibles e igualmente logramos otras que tampoco habíamos considerado, hablo de manera grupal e individual. En el 2021 esa gente continuará amasando fortuna, pero los colombianos van a ganar menos, la intención no es aumentar la paga, al contrario el plan es disminuirla. La fácil será justificarse con la deuda externa adquirida con el fin de “darle manejo” a la pandemia, algo que evidentemente no pasó. Estamos en el hoyo, los casos aumentan cada día más, las personas siguen muriendo, no solo de Covid-19, también de hambre.

En el congreso se necesita gente consciente, honesta, realmente trabajadora, no los mismos pillos de siempre, esos que se llenan la boca diciendo: “Ay, el salario mínimo es suficiente”, como me gustaría verlos viviendo con esa cantidad de dinero, si es tan bueno entonces ¿por qué ellos ganan más?, deberían donarlo, hacer barquitos con los billetes o algo así, pues como los colombianos se quejan tanto y quieren todo regalado entonces deberíamos estar en igualdad de condiciones, ¿no?

 

 

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