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La marihuana en la sociedad moderna parte II

Ahora, vamos un poco más allá de lo que es el negocio, por ello, una vendedora y consumidora de cannabis, nos cuenta un poco del funcionamiento de este, desde su experiencia.

Dealer

Para nadie es un secreto que la marihuana, ha sido polémica a través del tiempo, aún más en la actualidad donde los expendios crecen con rapidez  e incluso, se ven tan marcados los conflictos entre: la venta, el consumo del cannabis y las autoridades. Si vemos del otro lado de la moneda, un gran porcentaje de la población está de acuerdo con el uso de la planta, sobre todo los jóvenes.

En muchas de sus presentaciones como: aceites, cremas, gotas para tratamientos médicos; utilizada como ingrediente de recetas culinarias, objetos personales para la belleza y sexuales, entre otras. El mercado ha sacado provecho, teniendo en cuenta que esto conlleva, obtener permisos donde autorizan a los mercados colombianos, dedicados a tratar la marihuana  hacer uso de las mismas, utilizando aparatos para la fabricación de sus derivados, gracias a su ubicación geográfica correcta para su cultivo y tratándose de un tema económicamente positivo que beneficia el país, si se le diera el mejor uso, pero esto va más allá de su simple explotación.

Tratándose de un negocio, una plaza de ciudad, rodeado de personas con cierto poder, no tan diplomático que se disputen en las calles. Nos encontramos con dos posiciones diferentes: «las dos caras de la moneda» y como leímos, un poco cómo se controla según los operativos policiales colombianos y sus campañas pedagógicas contra la prevención de la marihuana por parte de los patrulleros de la Policía Metropolitana de Bogotá, entonces ¿quién vende la droga?, ¿cómo se organiza y se distribuye?, acto  perpetrado por un mal llamado «dealer».

¿Qué es un dealer?

Presente en multitud de contextos y sobre todo en noticias sobre tráfico de drogas, es quien está encargado de vender bienes o servicios con un beneficio financiero a cambio, contra entrega, dinero a cambio de droga y poder consumir sin ser juzgado.

Los fumadores están comprendidos en tres grandes grupos: Aquellos que la usan para escapar de las circunstancias de la vida de los llamados ghettos, los probadores aquellos que por lo general son jóvenes que en ocasiones fuman, y los fumadores crónicos y como dice Liebert «necesito regularmente la marihuana para liberarme de la intolerancia, tensión y depresión». Cualquier justificación es válida para fumar.
Y aunque lo efectos del cannabis a veces parecen ser los mejores de la vida,  los efectos varían en la personalidad y el escenario; muchos han considerado malo sus efectos, ya que el entorno no son del agrado o estar con personas que no conocen o ambientes cargados de tensión, haciendo que los efectos sean mas hacia el pánico y el miedo exagerado (esto se le denomina el mal viaje). Pero aun así estos efectos están presentes en muchos de los consumidores, y la siguen consumiendo.

Recordando los años 40 y 50 donde el alcohol dominaba las calles; desde esta forma de mirar las cosas podemos determinar que la generación actual esta en búsqueda de otra legalización con fundamentos médicos e incluso recreativos, ¿Por qué no? Los accidentes vehiculares son 96% ocasionados, por ingerir alcohol (totalmente legal) y 0% en estado del cannabis; el trago acelera y violenta a las personas, la marihuana no.

Entrevista con el Dealer.

 – ¿Cómo se maneja el negocio de la marihuana, cuánto se vende, como se vende, quien lo compra, cuanto vale, cuéntanos un poco más?

  • Eso es dependiendo, hay surtidores y proveedores, yo soy surtidora, yo compro por roas para que me salga más barato. Sale a 150 por unidad cuando está barata y se vende a 180 al público, se compra por roa, cada roa trae 25 libras que se manejan en el micro tráfico se vende por moños de cinco y de diez pesos: Un moño de cinco vienen cuatro gramos, moños de diez vienen nueve gramos. Se vende en los espacios que uno tenga controlados, barrios, colegios, universidades; yo por lo menos, tú sabes que yo me muevo entre los barrios. Entonces yo vendo por unidad a un precio y después de cierta cantidad es a otro precio

– ¿Cuánto se vende por día, cada cuanto llega el producto y de donde salen los proveedores?

  • Eso varía, yo por lo menos tengo proveedores que son de Cali, otros de Corinto Cauca, dependiendo a que precio me estén surtiendo el material, diario se puede estar vendiendo entre cien a trescientos mil pesos, dependiendo el día y dependiendo el movimiento, fines de semana se puede llegar a vender hasta quinientos mil pesos. A mí una roa me dura una semana, son 25 libras y en una semana logró desaparecer 25 libras por cantidad, por micrográfico se puede vender de 8 a 10 días una libra entonces sale más, pero es complicado trabajar por la ley, la tomba, todas esas cosas.

Seamos prudentes

A pesar de las múltiples oposiciones y protestas de legalización, en este momento sería imprudente por la ciudadanía misma, por varias razones: las autoridades tienen el derecho de restringir el tóxico, el alcohol a un es un problema demasiado grande, aún no es controlado lo suficientemente bien,  si añadimos el desconocimiento, el descontrol social sería muy difícil de regular. Esto podría ser una daga de doble filo, ya que al ser legalizada podría ser tomada por muchos (especialmente jóvenes) como una señal de aprobación social, causando conflictos con los padres, escuelas, universidades y empleos. Actualmente, el cannabis está en una llamada legalidad gris como lo es la prostitución. Pero, sería un buen punto social para la creación de cursos en dónde la pedagogía de esta planta y otras drogas legales sea constantemente realizada, generando así una conciencia a su prematura legalización.

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