Foto: BBC

Antes de abandonar la Casa Blanca, el gobierno de Trump impulsa, apresuradamente, la ejecución de 5 condenados a muerte.

Según lo programado, 5 presos serán ejecutados antes de la toma de posesión del presidente electo Joe Biden el 20 de enero, lo que rompe con un precedente de 130 años de pausar dicha actividad en medio de una transición presidencial. Además, esto haría a Trump el presidente que más muertes impulsó mediante esta práctica en más de un siglo, con 13 ejecuciones desde julio de este año.

Este hilo de condenas apresuradas puede deberse a que Biden, ha manifestado su desacuerdo con las condenas a muerte, y muy seguramente, no llevaría a cabo ninguno de los casos que actualmente están programados, para ejecución. Aún así, William Barr, Fiscal General de los Estados Unidos, defendió que su Departamento de Justicia simplemente, está cumpliendo con la legislación existente.

Desde que la Corte Suprema, restableció la pena de muerte federal en 1988, los cumplimeintos en Estados Unidos han sido escasos. Antes de que el ahora expresidente Trump, asumiera el cargo, solo se había terminado con la vida de tres reclusos en un escenario de este tipo, esto durante el período (1988-2016). De hecho, desde 2003 no se había realizado ninguna.

¿Quienes se enfrentan a la pena de muerte?

  • Brandon Bernard fue condenado en 1999, por el secuestro y asesinato de dos clérigos, Todd y Stacie Bagley. Su ejecución está prevista para el 10 de diciembre, pese a las numerosas peticiones de clemencia debido a su temprana edad en el momento del crimen.
  • Alfred Bourgeois está en el corredor de la muerte por torturar y matar a golpes a su hija de 2 años. Su ejecución está prevista para el 11 de diciembre. Un juez federal suspendió la fecha anterior debido a pruebas del equipo legal de Bourgeois las cuales evidenciaban que tenía una discapacidad intelectual. Este fallo fue revocado en octubre.
  • Lisa Montgomery estranguló a una mujer embarazada en Missouri antes de cortarle la barriga y extraer al bebé para secuestrarlo en 2004. Su ejecución está prevista para el 12 de enero. Sus abogados alegaron que sufre daños cerebrales a causa de las golpizas cuando era una niña y sufre una enfermedad mental grave. Será la primera mujer en enfrentar una ejecución federal en Estados Unidos desde 1953.
  • Cory Johnson fue condenado por el asesinato de siete personas, en relación a su participación en el tráfico de drogas en Richmond, Virginia. El equipo legal de Johnson ha argumentado que sufre una discapacidad intelectual, relacionada con el abuso físico y emocional que experimentó cuando era niño. Su ejecución está prevista para el 14 de enero.
  • Dustin John Higgs fue condenado por el secuestro y asesinato en 1996 de tres mujeres jóvenes en el área de Washington, DC. Higgs no mató a ninguna de sus víctimas. Su coacusado Willis Haynes lo hizo, después de recibir instrucciones de Higgs. Haynes ha dicho en documentos judiciales que Higgs no lo amenazó ni lo obligó a disparar. La ejecución de Higgs está programada para el 15 de enero.

Cada vez más, existen movilizaciones por abolir la pena de muerte a los presos, considerándolo una práctica inhumana. A lo largo del tiempo se ha logrado prohibir formalmente en 22 estados del país, entre ellos Alaska, Colorado, Hawaii, Illinois, Michigan y Nueva York. «Creemos que [la pena de muerte] es un castigo inconstitucionalmente arbitrario que debería haberse abolido hace décadas», le manifestó a BBC Lisa Cylar Barrett, directora de políticas del Fondo de Defensa Legal de la organización en defensa de la justicia racial NCAAP.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *