Foto: Crónicas Uno.

Las universidades privadas están por las nubes

Llegando al nuevo ciclo para inscribirse próximamente al semestre universitario, muchos hemos evidenciado cómo han elevado los precios de los semestres en algunas universidades, donde sin pensar dejan un vacío enorme e insatisfacción al tener que mirar de dónde se sacará el dinero.

No son solo unos pesitos por algo innovador, sino más dinero por clases que quieren retomar virtualmente sin pensar en establecer los protocolos para que las clases sean con “normalidad”, lo que muchos hemos exigido. Sin embargo, parece que para algunas instituciones de nivel superior les vale cinco las peticiones de los estudiantes y piensan solo en su crecimiento monetario.

No les basta con todo el sacrificio que muchos hemos tenido que afrontar, y ahora salen recibos de matrícula elevados sin apoyos cómodos para que muchos retomemos y sigamos nuestra carrera profesional. Y sí, ¿quién nos ayuda acá? Porque hasta el momento para formas educativas o apoyos no se ha pronunciado el Ministerio de Educación ni mucho menos nuestro queridísimo mandatario.

Es que, si a unos no les importa la educación pues ‘date cuenta’, a un resto nos importa y nos preocupa no poder seguir estudiando por los límites que nos pone nuestro propio Gobierno. No estamos exigiendo ni hablando de todo gratuito, sino de formas, ayudas, apoyos que nos beneficien. Muchos trabajamos diariamente para poder ahorrar o pagar un crédito y ¿el Gobierno que piensa de esto? … Claro, como no es a los hijos de ellos a quienes les afecta, entonces se cruzan las manos y todo queda así.

La lucha sigue en pie, por una educación digna, justa y de calidad, no porque nos sigan oprimiendo y estableciendo más barreras para no poder continuar. Si somos la revolución, el futuro de Colombia ¿por qué el Gobierno no nos pone también como prioridad?

Que mal momento por el que los jóvenes tenemos que pasar, porque primero, la tasa de desempleo aumenta y, por ende, menos recursos y oportunidades nos dejan. Segundo, quieren que no marchemos, que no alcemos la voz, pero no cumplen ni una de las cosas que se les pide y eso si no les duele ni afecta, pero les tocan el tema o murmuran por una disminución en el salario de los altos funcionarios ahí sí dicen, inventan y hacen de todo para que no suceda.

¿Cuándo nos tomaran por iguales? Es que es tan deprimente ver cómo la justicia solo es para unos, y los demás ¿qué? … ¿A qué juegan nuestros dirigentes? Somos muchos pidiendo ayuda, apoyo y ¿cuántos del Estado dándonos por lo menos el derecho a que se cumpla esto?

¿Cuándo darán una respuesta? Porque las universidades podrían llegar a acuerdos o disminución de algún pesito si el Estado les exigiera, pero qué pasa con nuestro presidente que parece enemigo más que aliado, ¿esto es lo que decían de un país soñado?

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