Foto de: RCN radio

El que peca y reza, empata

Aquí la honestidad, respeto y responsabilidad son valores escasos, en una buena parte de los miembros de la política colombiana, algo claro para muchos de nosotros. En los últimos días, un personaje ha generado polémica tras el anuncio de su participación en un conversatorio, se trata de Andrés Felipe Arias, un ex político que solito se encargó de evidenciar, la falta de ética en su campo, al menos aquí. No generalizo porque en esta tierra han hecho todo tipo de triquiñuelas baratas con las cuales manejan cada situación a su antojo. ¿De qué sirve tener preso a alguien por un delito?, si puede salir a darse una vueltica cuando se siente muy agobiado a causa del encierro, les presento a la prueba más grande de lo que se puede lograr con dinero, poder y “buenas relaciones”.

Resulta que Arias está en un centro carcelario, donde se supone estará por 17 años, aunque por buena conducta disminuye, si estudia sigue disminuyendo, si continúa con esa hermosa amistad con cierto mandatario, dos añitos más y se da por olvidado el tema. Este sujeto tuvo recientemente una entrevista, pues de todas las que le han hecho, donde narra su vida en la cárcel, como si su delito fuera una pendejada. No obstante, resultó participando de un conversatorio sobre agricultura, parece chiste, pero no, este ladrón, pillo, irresponsable como quieran llamarlo, carece de diversos aspectos inicialmente el de ser tomado en serio, sin embargo, varias personas decidieron “apoyarlo”.

Si uno tiene derecho a segundas oportunidades, no es justo que nos juzguen toda la vida, por los errores cometidos, pero sí es lo único que va a recibir porque más allá de desplazar campesino, robar tierras y demás, se sigue burlando de la gente, el hecho de darle una voz mediante semejante evento es un privilegio, ¿no se supone que los presidiarios no cuentan con este tipo de cosas?.

Teniendo en cuenta todo esto, dentro de poco tiempo este señor va a estar en otro cargo, como si nada hubiese pasado porque aquí la justicia no cojea, es totalmente inexistente, ahora yo pregunto, mientras este tipo juega a fingir demencia, dando charlas sobre su conocimiento como si nada, ¿Qué pasó con todos los que fueron víctimas de sus cochinadas? ¿les regalan un computador para no perderse los en vivo de don Arias o cómo arreglaron ese asuntico?

Eso sí solo les quería recordar que no somos nadie para juzgar, pero resulta que él ya estuvo ante un juez, quien sí tiene la potestad de hacer lo que nosotros no, en ese orden de ideas, aquí la palabra de valor no es la suya, la mía, ni la Fiscalía, puede acabar con este circo. En menos de nada vamos a tener una universidad, calle, biblioteca o cualquier otro edificio con el nombre de Andrés Felipe Arias, si usted no siente vergüenza de ese tipo, yo sí porque se aprovechó de las personas más vulneradas en este país, los campesinos. Ellos han estado alejados de los acontecimientos en las ciudades, mientras intentan sobrevivir en sus casas, tratando de mantener lo poco que les queda, luego aparecen ampones como Arias con el único fin de dejarlos sin nada, eso lo hace más delincuente aún.