Foto de: El Espectador

Conoce la historia de la primera escuela audiovisual indígena en Colombia

Nelly Kuiru, llamada bajo su nombre tradicional Moniya – “árbol de la abundancia” – es una mujer indígena del pueblo Murui-Muina, proveniente de La Chorrera (Amazonas), quien desde hace 20 años ha ayudado a su comunidad con la apropiación de herramientas tecnológicas y comunicativas.

Su labor siempre ha sido recopilar todas las historias de su región, para luego transformarlas en un gran faro que ilumina su gente y llena al mundo con sus raíces. Su arduo trabajo empezó desde el 2002, superando no solo barreras culturales, sino también de género. No es hasta el 2015, se crea la escuela itinerante indígena de comunicación Ka+ Jana Uai (La Voz de nuestra Imagen).

La academia tiene como propósito construir un imaginario de los pueblos indígenas amazónicos a través de sus narrativas ancestrales, una perspectiva alejada del tono folclorizado y estereotípico con el que habitualmente se trata esta realidad.

“Suele verse la imagen del indígena de una forma folclorizada, errada, y a veces, hasta irrespetuosa con la cultura. Por eso hicimos un trabajo de investigación de la cultura, tradiciones y relatos de las comunidades indígenas para no caer en esos mismos estereotipos”, asegura Kuiru.

Por otra parte, en 2019, la escuela celebró la formación técnica de 10 jóvenes, líderes y abuelos que lograron obtener la certificación emitida por el Ministerio de Cultura y por la Comisión Nacional de Comunicación de los Pueblos Indígenas de Colombia (CONCIP) en la que les reconocía como “Comunicadores Comunitarios Indígenas con énfasis en medios audiovisuales y radiofónicos”.