Una de sus antiguas trabajadoras denunció el pasado sábado al gobernador, afirmando que Cuomo la interrogó sobre su vida sexual, así mismo el político rechazó dichas acusaciones e intentó dar inicio a una investigación por su parte. Adicional a esto, decidió pedir un fiscal de Estado y que un juez asigne un abogado para la respectiva investigación.

Posteriormente, el domingo Cuomo se pronunció sobre los hechos, ofreciendo una disculpa pública ya que según él, pudo haber hecho comentarios inapropiados a las dos mujeres que pudieron haber sido malinterpretados como una especie de “coqueteo”.

Por su parte, Charlotte Bennett de 25 años, quien era asesora de políticas en salud y asistente ejecutiva hasta el pasado noviembre, le afirmó al diario The New York Times que el acusado le preguntó si había sostenido relaciones sexuales con hombres mayores y si era monógama, de igual manera aseguró que este presunto acoso se habría dado en la primera ola de la pandemia, momento en el que el gobernador fue destacado como miembro del partido demócrata.

La segunda mujer víctima es Lindsey Boylan, ex empleada pública estatal de desarrollo económico en el periodo 2016 a 2018, quien aseguró que el funcionario la acosó en varias ocasiones, incluso le habría dado un beso en sus labios dentro de su oficina en Manhattan mientras se encontraban a solas, en otra ocasión en el avión oficial, Cuomo sentado frente a ella, le propone jugar “strip poker” y el perdedor debería quitarse una prenda, pero no es todo, ya que, según la mujer, en junio el gobernador le había hecho preguntas de carácter muy personal.

Cuomo exige una investigación extensa y exhaustiva por las demandas, solicitando también a los neoyorquinos que esperen los resultados de dicha investigación antes de iniciar un juicio, sin embargo, luego se retractó y pidió ayuda de la fiscalía para designar a un juez y un abogado a que investiguen.