Foto: La Opinión de Murcia.

Polémica entre Japón y China por pruebas de COVID-19

Las medidas estipuladas por el Gobierno chino a quienes ingresen al país podrían generar “angustia psicológica”, según el gabinete japonés.

A través de un documento enviado a la embajada japonesa en Pekín, Tokio solicitó detener la prueba PCR anal a ciudadanos japoneses que lleguen a dicho país, debido al “choque psicológico” ocasionado por la prueba. Sin embargo, Katsinoku Kato, quien previamente hizo la petición, asegura no haber recibido ningún tipo de respuesta aún.

Cabe resaltar que, este examen no ha sido implementado en ningún otro territorio, estableciendo a China como la única región donde se realiza, y además es obligatorio. Por tal motivo, Japón ratifica su solicitud e insiste en la necesidad de buscar alternativas para llevar a cabo este proceso, el cual pretende reducir la posibilidad de contagio de COVID-19.

Así mismo, expertos de la salud se han pronunciado, afirmando que: «una forma más segura de darle el alta sería que la PCR anal diera negativo, porque seguro que ya no quedan restos del virus en su interior», pues la misma se realiza en pacientes previos del virus e igualmente en los visitantes de la región.  Adicionalmente, se considera más efectivo este método a los de uso común, como las muestras a través de la nariz, las de saliva o sangre.

Por otro lado, durante el mes de febrero algunos diplomáticos estadounidenses también presentaron quejas ante el hisopado anal en China, aunque en su momento el Ministerio de Relaciones Exteriores negó haberles realizado la prueba, pues no se consideraba un requerimiento para el ingreso a la zona.