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Mario Merz un artista del arte povera

Mario Merz es un artista que se desarrolló en medio de la Segunda Guerra Mundial, mediante dibujos, durante su aprehensión por tener vínculos de actividades antifascistas. Los elementos usados en su Obra de Merz tenían como concepto la  luz, energía y materia. Lo llevó a ubicarse como uno de los exponentes del arte povera el cual es un movimiento de German Celant.

El arte povera utiliza materiales que son catalogados por la utilización de los consumidores y naturaleza dando una segunda oportunidad a esos desechos o utensilios que ya no necesitamos, por lo tanto va dirigido a una sociedad consumista.

Merz es un artista reconocido por los iglú que inició a formar en 1966, donde utilizaba diferentes materiales para representarlos, en los que añadía animales, mesas, periódicos, revistas y colores vivos y brillantes.

Su arte hace una representación al progreso social, sus esculturas han llevado a hacer una ambigüedad. Los iglú son fundamentales en las obras que realizaba puesto a que representaba su manera de realizar esculturas plásticas saliéndose de lo tradicional.

La composición geométrica que utilizaba, lo llevó de cierta manera a formarse su propio pensamiento en el que demostraba su fascinación al primitivismo y esquimales nómadas. Las obras también tenían elementos como baterías, tubos y materiales que configurados con los iglú podríamos deducir que también hace una crítica a los cambios climáticos.

Teniendo cuenta aspectos técnicos de todas las obras, Merz se consideró que realizaba desde el arte povera un arte pobre, pero desde los materiales utilizados, son materiales que se podían obtener de una manera fácil, las telas y desechos son considerados faltos de valor que da a entender el contexto en el que se desarrolló, aproximadamente en 1966-1968.

“Celant consistía en relanzar de nuevo a Europa frente al poder del arte americano que, en los años sesenta, se había impuesto de manera indiscutible. Según el crítico italiano, el término Arte Povera tenía un carácter de “anti definición» y debía situarse siempre en relación al contexto sociopolítico de la etapa 1966-1968. Diálogo con el arte.

Merz buscaba demostrar  la interacción de espacios interiores y exteriores, en el que se compromete con la actividad del mundo.

 “Si el enemigo se concentra pierde terreno, si se dispersa, pierde fuerza. Giap”. Esta obra se expuso en 1968 con materiales neones y brillantes, tubos y bases con una frase que hace alusión a la guerra en Vietnam. Dentro de los proyectos más icónicos están los que utiliza animales y maneja aspírales para dar la ilusión de infinito.

Igloo Palacio de Alhajas, es una composición  que tiene materiales particulares como dos tipos de arena, metal, cuarzo, cristales, ramas y piedras de pizarra, quiere reflejar una oposición a la modernidad. Los objetivos de los iglús son poder mirar tanto como por fuera como por dentro su composición, la asociación del hielo como elemento natural y materiales que alucinan a la cultura y el arte.

El uso de materiales tecnológicos como lámparas luminosas hacen referencia a tomas del pop y arte abstracto, objetos que reunidos no tiene algún dinamismo o sentido, hasta que Merz logra reunirlos y armar esculturas que tenían elementos del arte pop como algunos collage.

El arte pop introduce una interpretación de relaciones entre los objetos y el acto, al llevarlo en conjunto con el arte povera responden a críticas sociales y culturales de los años 60-80.

El aspecto neón y utilización de tubos hizo referencia al cuestionamiento del flujo de energías, según Mades Arte: “al mostrarse el neón como flujo de energía o llama de luz visible a través de un objeto, cuestionaba la apariencia sólida de éste y la condición física de aquel. También utilizó Merz neones en Línea (1991), un trabajo a medio camino entre la pintura y la escultura que representa las diecinueve primeras cifras de la secuencia Fibonacci en azul sobre un lienzo dispuesto en una estructura metálica.”

Las estructuras metálicas son el protagonista en las esculturas de este artista, demostrando que pueden realizarse críticas, ser un artista y tener de una u otra manera una segunda oportunidad a materiales desechados por el mundo capitalista.