Foto de: Revista Semana

Leonel Messi y Barcelona se despiden de la Liga de campeones

El Barcelona sacó su orgullo de paseo en el Parque de los Príncipes de París el miércoles, en el partido de vuelta a los octavos de final de la Champions League, pero terminó estrellándose contra el muro de contención que le levantó el PSG cerca de su puerta.

Quien pudo adentrarse fue Leonel Messi al minuto 37, con un tiro al aire detrás del balcón en el área (25 metros). Un gol que significó el empate (1-1) en el marcador, porque minutos antes, al minuto 31, Kylian Mbappé había anotado el (1-0) con un magistral cobro de penalti, tras una falta inocente de Clement Lenglet a Mauro Icardi PSG.

En una jugada, el central francés, una vez más, cometió un costoso penal al pisar por detrás a Icardi, quien iba rumbo a la portería  bien defendida por Ter Stengen del Barcelona. El árbitro no la vio, pero a distancias del VAR el inglés Anthony Taylor la revisó en el monitor y señaló la pena máxima.

Taylor decretó penal en el área contraria por una patada de Layvin Kurzawa a Antoine Griezzman al minuto 45, pero Messi definió mal y el portero tico del PSG Keylor Navas, tras rechazarlo con el pie mandó el balón al larguero y salvó a su equipo de una posible derrota.

Con el (1-1) terminó el primer tiempo y el partido por lo que el Paris Saint Germain avanzó a los cuartos de final con un global de (5-2) gracias al (4-19) en la ida en el Camp Nou.

Aparte de Messi, Pedri González dio un recital de buen fútbol y de sus botas salió el pase en el gol de Leonel Messi. Sergi Busquets fue otro que tuvo un gran partido, Ousmane Dembelé creó mucho peligro y Frenkie de Jong fue un titán en labores defensivas; aunque todos los azulgranas en general jugaron un gran encuentro.