Foto: Público.es.

Australianas marchan por su integridad

Este lunes Australia se convirtió en un espacio donde miles de mujeres alzan su voz para protestar en contra del abuso sexual y revindicar la igualdad de género.

La mayoría de las mujeres salieron a las calles vestidas de negro, con pancartas y panfletos protestando en contra de los casos insurgentes, los cuales acusan como responsables al parlamento.

La intención de esta se remite desde el caso en que Brittany Higgins, exasesora gubernamental que denunció públicamente el abuso sexual por parte de uno de sus compañeros que trabajaba para el Partido Político Liberal en el año 2019, motivo por el cual se pronunciaron otros hechos de la misma índole en el país.

Después de lo ocurrido, cuatro mujeres de quienes se desconoce su identidad, aseguran haber sido víctimas del mismo hombre que atacó a Higgins. Otro caso especial sucedió hace 32 años, donde fue denunciado el fiscal general Christian Porter por presunta violación a una menor de 16 años, que terminaría suicidándose un año más tarde. No obstante, el fiscal niega con seguridad no haber cometido tal asfalto y considera la permanencia de su puesto hasta nueva orden.

Scott Morrison, primer ministro italiano que respalda al fiscal, señala no intervenir en la investigación de Porter, pero sí pide disculpas por la forma en cómo gestionó la denuncia Higgins y Reynolds, la ministra de defensa a quien llamó a la exasesora como “vaca mentirosa” por debidas acusaciones.

Los miembros que organizaron la marcha alcanzaron a recolectar casi 70.000 firmas, con el objetivo de exponerlas frente al primer ministro para exigir protección a las mujeres que fuesen víctimas de abusos o acosos sexuales, petición que Morrison denegó, no obstante, le ofreció a cambio una reunión privada en su despacho, pero esta es rechazada.

Por su parte, Janine Hendry, una de las organizadoras de la marcha ha tuiteado: “Ya hemos llegado a la puerta principal, ahora le toca al Gobierno cruzar el umbral y venir a nosotros. No nos reuniremos a puerta cerrada”.

Cabe resaltar que, las mujeres también marchan porque los actos no queden a la deriva y porque se hagan investigaciones donde muestren la verdad de la voz femenina al denunciar estos actos.