Del árbol caído, todos hacen leña

Usar la pandemia como una excusa para casi todo, es práctico y creíble, cuando no se usa, con el único fin de obtener un beneficio o hace parte de un plan estúpido, ejecutado bajo el argumento de “recuperar” una economía disfuncional, la cual evidentemente, siempre ha tenido baches. Sin embargo, gracias a todos los colombianos que salen de sus casas a trabajar, esta vaina sigue a flote porque si dependiera de algunos funcionarios públicos, estaríamos en una situación mucho más compleja.

Hasta el momento, aparentemente las cosas iban relativamente bien, dada la apertura gradual de ciertos establecimientos comerciales. Aunque, la felicidad suele durarnos poco. Justo en este momento, donde la mayoría está empezando, a ver una salida de este hoyo oscuro en el cual estamos metidos, el Gobierno nos recibe con un patadón en la cara, enviándonos nuevamente a un callejón sin salida, planteando pendejadas en pro de su bolsillo, así una vez más terminaremos pagando lo que otros se comieron.

Hablo del tema más sonado en el país, durante los últimos dos días, la nueva reforma tributaria entregada el martes al Congreso, básicamente pretende exprimirnos hasta la última moneda de 50 pesos, con el fin de pagar la deuda adquirida, el año pasado para sobrellevar la pandemia, por cierto, dinero que no se ve por ningún lado. Pues de lo contrario, los médicos tendrían implementos, los hospitales camas UCI disponibles y la atención a los contagiados, sería eficaz, pero nada de eso es una realidad e igualmente Colombia, debe hasta la risa.

A grandes rasgos, este proyecto de ley obtendrá dinero a costillas nuestras, ampliando la lista de artículos, correspondientes a la canasta familiar que tienen IVA, obligando a las personas con salarios superiores, a dos millones de pesos a declarar renta. Mejor dicho, esta gente realmente es estúpida, si continúa bajo la idealización de un salario mínimo, considerándolo “suficiente”, mientras los mortales sabemos que a duras penas alcanza, me encantaría ver a esos mequetrefes viajando, pagando membresías en clubes, comprando cosas innecesarias con esos $908.526 pesos mensuales.

La coherencia en las acciones del “presidente”, brilla por su ausencia, se acuerdan en campaña “menos impuestos, más salario para un país solidario”, les aviso que no aplicaba para nosotros. Claramente, solo iban incluidos sus amiguis en esa premisa, los demás a trabajar hasta el cansancio porque los US$147.822 millones, no se pagan solos.

En conclusión, si usted y yo, no vimos un centavo de ese platal, sería ilógico permitir tal atrocidad, tenemos el poder de reversar esto, orillando a estos aprovechados a plantear alternativas reales, no pendejadas, la solución es apropiarnos de la situación, antes de que sea muy tarde.