Foto: El Comercio Perú

La historia detrás de los sicarios tatuados en Bogotá

Venía siendo perseguido desde comienzos del mes de marzo por un joven de 19 años, quien hacia parte de una banda delincuencial.

Jeison Andrés Beltrán, era un comerciante en San Andresito de la 38, no se había percatado que estaba siendo seguido por un joven de 19 años desde comienzos de marzo. Este joven, ya tenía estipulado el cronograma de Jeison Beltrán, sabia cuando abría “Diamond” un conocido lugar de perfumes importados, ubicado en el centro comercial Puerto Príncipe, en San Andresito, centro de Bogotá, lugar en el que Beltrán trabajaba.

Del mismo modo, al pistolero de 19 años, ya le habían advertido que Beltrán era el hombre de confianza del dueño del lugar, miembro de una familia que dirige otros negocios en la zona y que importa distintas marcas de fragancias.

Este joven diariamente pasaba frente al local número 28, en el cual se encontraba “Diamond” con el fin de no confundir al propietario con el administrador.

El día 14 de marzo, según se evidencia en las cámaras de seguridad del sector, a las 2:15 de la tarde, el sicario decidió actuar e ir en contra de la vida de Beltrán.

Minutos después, otro integrante de la banda delincuencial, le hace entrega al joven, de un arma 9 milímetros con silenciador, a lo que el pistolero la guarda en su sudadera y cambia su chaqueta a una con capucha para que los demás comerciantes no notaran que era el mismo que ya había recorrido los pasillos, más de una vez.

Según se evidencia en las cámaras de seguridad, el joven le disparó en dos ocasiones a Beltrán y también hirió a un cliente que se encontraba allí, el joven se dirigió hacia una de las calles cercanas del lugar, donde lo esperaban otros integrantes en un taxi, que según informes policiacos se dirigió hasta villas de madrigal, un barrio de invasión, en Ciudad Bolívar.

El centro comercial quedó anonadado, ya que, era el tercer acto sicarial en serie en la capital del país. El 10 de marzo, el patrullero Edwin Caro fue asesinado en la calle 79 con carrera séptima, dos días después, un esmeraldero y su escolta también fueron asesinados en un parqueadero en el centro de la ciudad, cerca de la estación de Transmilenio ‘aguas’ y por último este comerciante de perfumes.

La Policía Judicial (Sijin) y la Sección de Inteligencia (Sipol) se hicieron cargo de este caso e iniciaron las respectivas investigaciones.

Tras varias horas de investigación y revisión de cámaras de seguridad, lograron captar a los dos integrantes de la banda delincuencial, se identificaron por dos tatuajes que salían de sus antebrazos, exactamente una flor y una nota musical.

Fueron ubicados en el lugar de invasión, en la localidad de Ciudad Bolívar y fueron detenidos. El joven de 19 años fue identificado como Estíbinson González, quien ya tenía antecedentes por hurto, porte ilegal de armas y trafico de drogas.

Este joven, fue acribillado el día 1 de abril, día en el que se haría la orden de captura y aunque no se descarte que fue por un ajuste de cuentas por droga, también existe la posibilidad que haya sido por parte de los autores intelectuales del crimen de Beltrán.