Foto: Semana.com

Doris Salcedo se pronuncia frente al uso arbitrario del espacio “Fragmentos”

El presidente Iván Duque llevó a cabo un evento político-religioso en la sala llamada “Fragmentos” del Museo Nacional.

Se trata de un espacio dedicado al conflicto armado en Colombia, donde el diálogo, la memoria y reflexión han sido el fundamento de su creación. Doris Salcedo, fundadora de éste, se opone a su uso arbitrario por parte del Gobierno y resalta las normas internacionales sobre conservación de obras de arte que deben primar.

El acontecimiento tuvo lugar el domingo 9 de mayo. El mandatario compartió con líderes religiosos para hablar de los problemas que enfrenta el país en términos sociales, políticos y económicos, además de la difícil situación de violencia que se ha generado en las protestas nacionales los últimos días.

Después del pronunciamiento de rechazo de Salcedo frente a la utilización del contra monumento, el presidente informó por medio de su cuenta de Twitter: “Compartimos con líderes religiosos, quienes en su función social y de fe trabajan por el bienestar del país. Destacamos su respaldo a la institucionalidad y al diálogo, el rechazo a la violencia y la petición para que se levanten bloqueos”.

A pesar de que desde la presidencia aclararon que se hizo uso de un bien público, la escultora colombiana se mostró bastante molesta por el irrespeto a la obra del belga, Francis Alÿs, “Salam Tristesse”. El artista de guerra refleja a través de esta pieza realizada en Irak los últimos cuatro años, la tragedia humana y la catástrofe de la guerra.

Por otra parte, Alÿs solicitó su obra fuera desmontada, pues al parecer se manipuló horas antes de empezar con el evento político- religioso del presidente.

Así mismo, Doris, quien es reconocida a nivel internacional por sus exposiciones y obras de artes en América, Europa y Asia, aseguró en una entrevista para el portal Hyperallergic, que se irrespetaron las normas internacionales sobre derechos de autor en museos y espacios de exhibición.

No solo se pasó por encima de ella y del comité asesor de Fragmentos, sino también por las víctimas de la guerra en Colombia, quienes participaron en la fundición de más de 37 toneladas de fusiles entregados por los desmovilizados de las Farc y las convirtieron en láminas metálicas para elaborar el piso agrietado del lugar. Esto se hizo en representación a las marcas que ha dejado el conflicto armado y la violencia en todas las regiones del país.