Foto: Infobae

Ley antiaborto en Texas causa enfrentamientos sociales

En la madrugada del jueves se dio a conocer el fallo donde la Suprema Corte de Estados Unidos decretó la ley antiaborto en el estado de Texas.

El estatuto, que fue nombrado como la Ley 8 del Senado, ordena prohibir la suspensión del embarazo después de las primeras seis semanas de gravidez. Período en el cual —según los expertos de obstetricia— ya es posible que dentro de la placenta se oigan los latidos del embrión. Para las mujeres, el dictamen ha sido motivo de revuelta; puesto que, en el lapso de 42 días, muchas de ellas no se enteran aún de que están embarazadas.

A pesar de que el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, apoyó a la facción del poder judicial que votó en contra del edicto —también conocido como Proyecto de ley del latido del corazón los resultados de la votación (5-4) protegieron la sentencia de la ley conservadora.

Además, el precepto determinó demandas civiles contra las personas que favorezcan el aborto dentro del tiempo ilícito. De manera que no solo los ciudadanos corren el riesgo de ser condenados, sino también las instituciones médicas. Por eso, estas últimas fueron las primeras en oponerse al fallo.

Las activistas, por su parte, han convocado concentraciones públicas con las que se busca hacer manifiesto el rechazo. Todavía más en las últimas horas, cuando los congresistas de Florida mencionaron presentar una ley antiaborto semejante a la de Texas. Asimismo, la indignación de las mujeres se debe a que la Suprema Corte no consideró excepciones y, en consecuencia, no ampara los casos de violación e incesto.

Por otro lado, Joe Biden, presidente de la República, aseguró que la normativa infringe el derecho constitucional, ya que desde 1973 el aborto —hecho dentro de los primeros seis meses de gestación— fue legislado como derecho constitucional en Estados Unidos. Por esta razón, el mandatario aseveró que su gobierno intentará bloquear la legislación con el fin de defender los derechos de las mujeres y su seguro acceso a los servicios de salud.