Foto: Hoy Diario del Magdalena

Se busca clausurar el decreto que inhabilita el uso de armas traumáticas

El Ministerio de Defensa nacional advirtió que al finalizar septiembre deberá estar concluida la resolución que impide el empleo de armas traumáticas en prácticas comunes.

La iniciativa del gobierno se dio a causa de la adusta inseguridad que ha venido vapuleando a la población en los últimos meses. Según el último registro de armas realizado por la Policía de Bogotá, la mayoría de ellas fueron confiscadas en lugares públicos como las estaciones de TransMilenio y las zonas de recreo; por lo que los artefactos de fogueo estarían dispuestos para atentar contra el bienestar colectivo.

Por su parte, el mandatario Iván Duque fue quien asignó la orden de tramitar el decreto que legalice el uso de armas traumáticas solo en casos concretos. A saber, estas podrían ser aprovechadas únicamente cuando el individuo cumpla con los siguientes requisitos:

  • Tener cédula de ciudadanía.
  • Contar con un documento que certifique la idoneidad física y mental para hacer uso del arma. Documento que su vez deberá estar avalado por la Dirección General de Sanidad Militar.
  • Demostrar un título en manejo de armas acreditado por el Departamento de Control y Comercio de Armas, Municiones y Explosivos.
  • Conservar la factura de la venta e importación del arma.

La rigurosidad de los condicionamientos será evaluada para que, de esa manera, no exista la falsificación de documentos. Antes de la propuesta —y todavía hoy— los ciudadanos pueden adquirir armas traumáticas con tan solo ser mayor de edad; por eso, las instituciones estatales suplican que el decreto esté terminado en los próximos días. Asimismo, la medida pretende alcanzar un mayor conteo de las armas habilitadas en el país.

Aunque las armas traumáticas no disparan pólvora, la Dirección de Investigación Criminal anunció que los infractores han ideado la maniobra de convertir las armas traumáticas en revólveres letales. Por ese motivo, el dictamen intentará equiparar las armas traumáticas al estrato de armas de fuego. Esto quiere decir que el decreto de prohibición estará amparado en el Artículo 365 del Código Penal, el cual castiga a los portadores de armamento ilegal con un período de nueve a doce años de prisión.

En los ocho meses que van del 2021 se han incautado 6.569 armas; en consecuencia, el precepto busca disminuir esas cifras. Por último, hay que destacar que la medida no ha sido recibida uniformemente; pues las opiniones se encuentran divididas entre quienes apoyan la regla y quienes la rechazan con el presagio de que la prohibición de las armas traumáticas desencadenará más acciones violentas, dado que los mecanismos de defensa ya no podrán sostenerse en la simulación de los equipos balísticos.