El gobierno estadounidense divulgó en los últimos días que Colombia no asilará a los ciudadanos afganos que alcanzaron a huir de la ocupación administrativa de los talibanes.

Según Juan Carlos Pinzón, embajador de Colombia en Estados Unidos, la causa por la cual se canceló la medida de albergar a los damnificados político-sociales fue porque la acogida temporal en el territorio elevaría el porcentaje de costos que el país norteamericano tiene destinado para el socorro humanitario. Por esta razón, los afganos, en lugar de llegar a Colombia, serán desplazados de inmediato a las bases militares de Estados Unidos.

Por ahora no se recibirá a ningún refugiado; sin embargo, el delegado colombiano aclaró que el hospicio sigue abierto dado que Colombia tiene la voluntad. En ese sentido, aún es posible que en tiempos posteriores los desterrados afganos puedan arribar en el país; de hecho, Colombia fue una de las primeras naciones de América Latina y del mundo en ofrecerse como zona de protección.

Desde agosto, Iván Duque, presidente de la República, informó que 4.000 afganos serían amparados en hoteles capitalinos como El Tequendama; además, Marta Lucía Ramírez, vicepresidenta de la nación, había sostenido que Cali y Barranquilla también alojarían a los extranjeros. Por su parte, el gobierno de Joe Biden sería el responsable de todos los gastos; por lo que la venida de los afganos impulsaría la reactivación económica del país.

Finalmente, cabe decir que desde que se cerró el aeropuerto de Kabul y los vuelos acuciantes tuvieron que frenarse, la migración de afganos ha sido recortada, pues la mayoría de los afectados por el régimen talibán tuvieron que quedarse dentro del territorio en contra de su consentimiento. Todo empezó cuando en mayo del 2021 Estados Unidos inició el repliegue de sus tropas de Afganistán. Tiempo después, el 15 de agosto —y tras la huida del presidente Ashraf Ghani a Emiratos Árabes Unidos— los talibanes autoproclamaron su jefatura.