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A todo marrano le llega su noche buena

Estamos a nada de enfrentarnos nuevamente a las elecciones presidenciales.

Sin duda alguna esto genera múltiples sentimientos en cada uno de nosotros, teniendo en cuenta principalmente los daños que ha generado el Gobierno actual a los ciudadanos, pero sobre todo su empeño por declararle la guerra a la juventud; no es suficiente con querer mantenernos analfabetas a como dé lugar, porque seamos sinceros, la calidad de educación pública es un asco, sobre todo en los colegios; además, acceder a una universidad es sumamente complejo, dados los costos de la matrícula en las privadas y la escasez de cupos en las públicas.

Pero como si fuera poco, la cantidad de jóvenes desaparecidos en distintas zonas del país, el maltrato durante las manifestaciones, y peor aún la falta de oportunidades laborales que solo nos encierran en un laberinto sin salida, son situaciones que nos obligan a buscar alternativas en otros países porque simplemente aquí no tenemos ninguna. Eso nos deja claras las prioridades de gran parte de los políticos colombianos, quienes simplemente no hacen nada al respecto, pero cuando necesitan impulsar sus campañas recurren siempre a nosotros.

Recientemente, algunos miembros del partido político enemigo de la juventud, es decir, el Centro Democrático, presentó un proyecto para extender los dichosos “contratos de aprendizaje” bajo unas condiciones precarias de trabajo, enfocados justamente en personas menores de 30 años. Dicho plan busca “ampliar las ofertas laborales a los jóvenes”; según ellos, esto es la solución a nuestros problemas, pues no interesa cuánto tiempo nos haya costado terminar una carrera universitaria, un técnico, tecnólogo e  incluso el bachillerato, lo importante es trabajar, así sea por menos de un salario mínimo,  como ellos mismo lo plantean, sin derecho a prestaciones sociales, pero eso sí, es estrictamente necesario cumplir las horas estipuladas porque es la ley y debe cumplirse; háganme el bendito favor.

Adicionalmente, el interés de gran parte de nosotros frente a las normativas que se aprueban, crear conciencia respecto a ello, al voto, entre otros aspectos importantes de este país, solo genera pánico en quienes llevan años aferrados a cargos públicos, viviendo del Estado, sin mover un solo dedo en favor de la ciudadanía. Por ende, esta generación, con ayuda de las otras, se ha puesto en la tarea de leer, investigar, informar, pero sobre todo rechaza seguir en lo mismo; la cantidad de asesinatos es inhumana, la vulneración a los derechos humanos, los niveles de pobreza y la desigualdad, también lo son.

Estamos cansados de tener que conformarnos con miserias y ellos lo saben, vamos en busca de un verdadero cambio, sin importar cuánto cueste, porque nos han robado, maltratado, burlado tanto, que ya no podemos perder más; pero probablemente sí haya mucho por ganar, solo el pueblo puede salvar al pueblo, la responsabilidad de obtener el país soñado depende de votar conscientemente, pero sobre todo de no olvidar el silencio de muchos ante las masacres, violaciones, asesinatos, etc.