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330.000 casos de pederastia en la iglesia francesa

Este martes, el informe de la Comisión Independiente sobre los Abusos Sexuales (CIASE) denunció que entre los años de 1950 y 2020, la iglesia católica romana de Francia perpetró por lo menos 216.000 violaciones; antecedente que posicionó a la organización religiosa en el segundo lugar donde más ocurren abusos sexuales.

La investigación, que consta de casi 2.500 páginas, fue ordenada por la iglesia francesa en el 2018, por lo que los indagadores pasaron más de dos años desentrañando los sucesos de pederastia cometidos por la clase sacerdotal. Sobre la base de inscripciones procesales, declaraciones eclesiásticas y testimonios de las víctimas, el informe pudo concluir que durante los últimos 70 años presbíteros abusaron a más de 216.000 menores de edad. Sin embargo, la cifra total de víctimas es aproximadamente de 330.000, dado que dentro de ese número se incluyen las ilegalidades hechas por los religiosos que no alcanzaron a ser parte de la institución.

Jean-Marc Sauvé, presidente de CIASE, afirmó que el exorbitante registro de casos evidencia el lamentable manejo institucional que la iglesia francesa ha hecho frente a la vulneración de los derechos humanos. Las entrevistas y los análisis del catálogo de abusos ratifican que este informe da cuenta de la descomposición del clero; pues de los 115.000 sacerdotes empadronados, mínimo 3.200 abusaron de niños (en su mayoría varones). A su vez, la comunidad infantil representa el 80% de los afectados.

Además, y reveladas las estadísticas del estudio, pudo colegirse que el 56% de las violaciones se dieron entre los años de 1950 y 1969, lo cual distingue a las dos décadas siguientes por haber minorizado los abusos. No obstante, desde los noventa —y hasta la actualidad— el delito sexual volvió a incrementarse. Incluso, Jean-Marc Sauvé manifestó que la iglesia católica empezó a preocuparse por la pederastia solo hasta los inicios del siglo XXI. A saber, en los períodos anteriores únicamente hubo impasibilidad y encubrimiento, con el fin de obviar un «alboroto» sistemático.

Por su parte, el Papa Francisco se refirió a la tragedia colectiva con un reitero a la justicia. Según el Sumo Pontífice, los pederastas deben ser enjuiciados; sin embargo, cabe realzar que dentro de los investigados solo 22 clérigos siguen vivos. De igual forma, y pese a la reforma que el Papa Francisco hizo del Código penal del Vaticano a principios de este año, es sobresaliente decir que la ecuanimidad católica aún es escasa. Así, por ejemplo, el sacerdote Bernard Preynat, acusado de abusar sexualmente a 75 niños, recibió como sentencia 5 años de cárcel.