Foto: La Patilla

Por cuenta del paramilitarismo, dos menores fueron asesinados en Tibú

Este fin de semana, en Tibú, municipio de Norte de Santander, un niño de 12 años y un joven de 18, acusados de hurtar prendas en un almacén de ropa, fueron asesinados por hombres que presuntamente serían miembros del frente 33 de las Farc o del paramilitarismo.

El atentado ocurrió en Barrio Largo, cerca a la vía que encauza al municipio de El Tarra; allí aparecieron violentados los cuerpos de los menores, quienes eran de origen venezolano. Según las declaraciones de la comunidad, los extranjeros fueron atrapados robando vestimenta, por lo que, posteriormente, los vendedores y vecinos decidieron reprenderlos y amarrarles las manos, mientras la Policía llegaba al lugar para hacer el debido arresto y «proceso de judicialización». Sin embargo, las autoridades no se presentaron en el establecimiento; por el contrario, hombres armados y en motocicleta abordaron el recinto a fin de llevarse secuestrados a los menores. Tras el rapto, las dos víctimas fueron halladas muertas a las orillas de la carretera, con disparos en la cabeza y junto a carteles que decían «ladrones».

Aunque los testigos aseguran que llamaron varias veces a las autoridades, Carlos Martínez, comandante de la Policía de Norte de Santander, indicó que el organismo de seguridad civil no recibió algún aviso. No obstante, y dada la comunicación pública del coronel, se expresó que las primeras investigaciones culpan del homicidio a adeptos de las Farc o paramilitares; pues ambos grupos ilegales todavía hacen presencia en el territorio.

Además de rechazar el crimen, Martínez ofreció 100 millones de pesos como recompensa a quien dé con el paradero de los responsables. Asimismo, funcionarios de la Alcaldía de Tibú y el secretario de Víctimas, Paz y Posconflicto repelieron lo sucedido; por último, se teme que la población sea nuevamente sometida al dolor y a la injusticia de la pavorosa e inadmisible «limpieza social».