Este festival estará desde el 20 de octubre hasta el 7 de noviembre. Esta edición será presencial, celebrando poder volver al teatro, pues a pesar de que el año pasado todo estuvo en pausa, el festival se realizó de manera virtual.

En esta entrega podemos observar la diversidad internacional, como comenta Ana María Ochoa, actriz, titiritera y productora ejecutiva del Teatro La Fanfarria: “vamos a tener visitantes de Brasil, Costa Rica, Ecuador, Perú y Colombia, serán 13 grupos que harán más de 50 funciones en 18 escenarios de 8 municipios y están incluidas también unas funciones virtuales”.

Los organizadores esperan con gran entusiasmo que los ciudadanos de Medellín asistan a este festival, pues aún persiste el miedo a acudir a estos espacios, pero aun así mantienen la esperanza de ver a muchas personas que sientan las ganas de crear, imaginar y ver el teatro en vivo.

Ochoa comenta que espera que la diversidad del teatro internacional pueda ser conocida por varias personas: “Aquí estamos de la mano de los titiriteros del mundo que también son solidarios y aceptan venir a acompañarnos con unas tarifas muy bajas, todos luchando por lo mismo, por hacer del mundo un espacio más solidario, más creativo y mejor”. Este festival quiere generar un espacio en el cual las personas puedan ser creativas y fomenten la paz, solidaridad y la reconciliación.

Este gran festival es para todo tipo de edades, pero está más enfocado en la niñez, “el niño genera una identificación muy fuerte con él porque lo siente más vulnerable que ellos mismos y él tiene el poder de ayudarle, de salvarlos y por eso es que es muy estimulante el aprendizaje que se tiene en este tipo de teatro y que es muy importante, porque dimensionan que los problemas existen, que las decisiones hay que tomarlas, que uno puede incidir en los cambios”, comenta el equipo sobre los títeres que se han utilizado a lo largo de los años.