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Derrocan al gobierno de Sudán por golpe de Estado

Después de varios meses de inquietud entre los líderes civiles y los soldados de las fuerzas armadas nacionales, el Ejército de Sudán dio un golpe de Estado.

El 11 de abril del 2019, Omar Al Bashir, quien fue presidente de Sudán desde 1993, tuvo que renunciar a su cargo debido a las enérgicas presiones sociales que se oponían a su régimen. Desde entonces, y hasta hoy, el país entró en una fase de transición política asumida por el Consejo Soberano: institución que está conformada por personas del común y militares. Sin embargo, en las últimas semanas, los integrantes del Poder Ejecutivo advirtieron a las demás facultades del Estado que miembros del Ejército tenían la determinación de apropiarse con totalidad del dominio gubernamental.

Así, confirmados los presagios, la milicia sudanesa —encabezada por el general Abdel Fattah Al Burhan— desunió al gobierno de transición este fin de semana. Según fuentes del Ministerio de Información, el mandatario interino, además de promulgar el estado de emergencia, dijo que la disolución del Consejo Soberano permitiría instaurar el Tribunal Supremo, cuya misión sería, en un principio, anular «legalmente» algunos artículos del Documento Constitucional concertado tras el descenso de la dictadura de Al Bashir.

Por otro lado, en la madrugada de hoy, fuerzas armadas raptaron al primer ministro Abdallah Hamdok, por lo que en este momento su paradero es desconocido. De acuerdo a lo anunciado por el Ministerio de Información, el arresto se hizo porque Hamdok se negó a apoyar públicamente el golpe de Estado; pues, en cambio, convocó manifestaciones revolucionarias.

En consecuencia, las protestas se han repartido por Jartum y por las demás principales ciudades del país. Asimismo, el territorio ha presentado intermitencias en las telecomunicaciones, dado que soldados han embestido instalaciones de la radio y la televisión.