Este recuento independiente, también permitió establecer el número total de contagios a nivel mundial.

El pasado lunes, la Universidad Johns Hopkins, en alianza con Bloomberg Philanthropies y la Fundación Stavros Niarchos (SNF), hizo pública la cifra de afectados que ha dejado la pandemia de Covid 19 desde su inicio a nivel mundial.

Por otra parte, la agencia EFE de España dividió la población en 2 grandes grupos, el primero lo integran las personas contagiadas y el segundo las personas fallecidas.

En el primer grupo, el total es de 246 millones de contagios desde enero de 2020 y, en el segundo grupo, que corresponde a los fallecidos, el número sobrepasa los 5 millones. Estos datos también se encuentran clasificados por países, encabezando la lista Estados Unidos con 747.000 fallecidos, seguido por Brasil con 607.000 e India con más de 458.000 muertos.

La Universidad Johns Hopkins ha empleado un sistema de monitoreo que permite la obtención de datos en tiempo real, que se ha venido utilizando desde el inicio de la pandemia. Además, este sistema se actualiza constantemente con información precisa.

La iniciativa de datos pandémicos de la universidad Johns Hopkins emplea esta herramienta para concentrar datos en un mismo lugar para facilitar su consulta a en la comunidad científica, además de recopilar información de distintos países para apoyar a sus mandatarios, ya que cada medio de comunicación varía en los enfoques y datos de la información, lo que termina en confusión para quien busca informarse adecuadamente.

‟ El PDI (iniciativa de datos pandémicos) tiene como objetivo explicar cómo llegaron los datos a donde están y explorar las oportunidades para crear conjuntos de datos públicos de mayor valor”.

Esta información se obtiene por medio de un software de código abierto, según lo informa el sitio web de Universidad Johns Hopkins, en un artículo titulado El software de código abierto está ampliando el camino hacia los datos públicos:

Las licencias de software de código abierto permiten que el análisis de datos se comparta, revise y analice de manera rápida, coherente y clara. Esto puede permitir a los investigadores eludir acuerdos complicados de uso de datos e impulsar a la comunidad de investigación en salud pública hacia un mayor intercambio de datos y colaboración en un mundo pospandémico”.