Me parece sorprendente el hecho de que vivimos en una sociedad en la que ser mujer y estar tranquila es un privilegio, porque tener que vivir con miedo de salir a la calle sola es una realidad que vive gran parte de la población femenina en el mundo.

Con “estar tranquila” no solo me refiero al hecho de no preocuparte porque alguien se acerque y te haga daño, sino también por sentir que no tienes que escuchar comentarios obscenos sobre tu cuerpo y lo sexualizado que es por algunos hombres, y es que realmente no entiendo cuándo comprenderán que decirle en la calle a una mujer “lo buena que está”, NO ES UN CUMPLIDO.

Estamos en una época en la que hemos avanzado demasiado en términos de aceptación de la diversidad de identidades, pero aún el acoso hacia las mujeres es una realidad que no se puede ocultar, y la solución no radica en algo complejo y del otro mundo, simplemente está en el respeto y la educación, porque el hombre que acosa a una mujer en la calle seguramente tiene una mamá, una esposa o hasta una hija, y no es de sorprender que con ellas también tenga el mismo trato despectivo.

Estoy 100% segura de que a ninguna mujer en la calle le gusta que la desvistan con la mirada o que le digan miles de comentarios sobre “lo provocativa que está”, porque finalmente esos hombres siguen con el pensamiento de que nosotras nos vestimos para llamar su atención, no porque queramos arreglarnos y sentirnos cómodas y felices con nuestra apariencia física.

Cabe mencionar que no quiero generalizar, sé que no todos los hombres tienen ese tipo de comportamiento y está claro que algunos también sufren de acoso por parte de unas cuantas mujeres, sin embargo, no podemos comparar la situación de un charco con la de un río, y es algo que con tan solo salir a la calle y observar, es evidente.

Como lo dije anteriormente, la respuesta a esta problemática de la sociedad se encuentra en el respeto y la educación que se imparten desde la casa, porque el niño que hoy por diversión sigue el comportamiento repulsivo de un adulto, mañana puede estar acosando a mujeres, pues es algo que forma parte de su realidad.