Es impresionante ver la progresión de la humanidad, una en la que las diferencias sexuales se empiezan a percibir con naturalidad, despojando cualquier tabú. Sin duda alguna, las redes sociales y todo este mundo digital ha sido una herramienta clave para conseguir algo que costó muchos años y el sufrimiento de múltiples personas, sin embargo, es de no creer que a día de hoy todavía existan personas que crean que es gracioso burlase del proceso de alguien que nació en el cuerpo equivocado, y más cuando es a través de televisión nacional.

La señora Amparo Grisales o, como se hace llamar, “La Diva de Colombia” es una señora que lleva muchos años en el mundo de la televisión, y aunque su programa “Yo Me Llamo” ha sido una buena oportunidad para las carreras de artistas que viven de la imitación, también es muy reconocido por la humillación que esta señora ejerce sobre las personas que ella considera que no tienen talento.

Lo más triste de todo es que esa persona excedió los límites al intentar hacerse la graciosa y humillar a una mujer trans en su programa, el mismo que esa noche tuvo el rating de audiencia más alto, y como se dio cuenta de todo el revuelo que generó por la falta de respeto, en la noche siguiente salió a ofrecer unas disculpas con las que, entre otras palabras, justifica su acción; además, agrega la frase “muchos de mis amigos pertenecen a la comunidad” para mostrar una falsa sensibilización con respecto a sus acciones, eso sin contar que “le dolía este malentendido”.

A pesar de que, como lo dije inicialmente, hemos avanzado tanto con respecto a temas de la diversidad sexual, es sorprendente que aún existan personas que consideren este tipo de acciones graciosas y entretenidas, porque no solo fue el gesto de Amparo, sino que también el Canal Caracol usó ese momento para atraer audiencia a su programa.

Cabe resaltar que ese pequeño momento en el que los 3 jurados se burlaron de la intérprete de Britney Spears (sí, porque los otros 2 también le siguieron el juego a Amparo) fue muy significativo para una comunidad que lleva años lidiando con la discriminación, las burlas y el rechazo.

Toda esta situación me deja una reflexión muy importante, y es que hoy en día los jóvenes deberíamos empezar a ser mucho más selectivos con el contenido que consumimos y al que le damos nuestro apoyo, porque ya es tiempo de que los contenidos que se comparten empiecen a nutrir la diversidad, no a alimentar pensamientos que ya pasaron de moda, como Amparo Grisales.