Foto: Still in Paris

Joséphine Baker entra en el Panteón de Francia

El pasado martes, la bailarina Joséphine Baker se convirtió en la sexta mujer en ser parte del monumento donde reposan los grandes personajes de la historia francesa. En el Panteón de París, el presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó que Francia es un símbolo que “es grande cuando no tiene miedo”.

La bailarina nació en 1906 en Estados Unidos, pero su carrera como bailarina es emblemática y alabada en París, pues en los años 20 fue considerada la primera vedette y estrella internacional. Aun así, sigue siendo especial para los franceses, pues es la primera mujer negra que entra en el Panteón, el monumento construido para tener la memoria de “hombres ilustres de la patria”.

El presidente Emmanuel afirmó también que la bailarina “Poseía una idea particular del ser humano y militaba por la libertad de cada uno. Su causa era el universalismo, la unidad del género humano, la igualdad de todos antes que la identidad de cada cual (…) No era un combate sobre la irreductibilidad de la causa negra, sino el de ser una ciudadana libre, digna”.

El discurso de Macron fue en presencia de aproximadamente 2.000 asistentes, dentro y fuera del edificio, allí se encontraban los hijos adoptivos de la gran artista junto a Alberto II de Mónaco, hijo de Grace Kelly, íntima amiga y aliada de Baker en los momentos difíciles de la época; pues, a pesar de ser famosa en la antigua Francia, le negaron la entrada a varios bares y hoteles en Estados Unidos. Los restos de Joséphine siguen en Mónaco, junto a su último marido y uno de sus hijos, pues la familia así lo expresó: en el Panteón solo estará un sepulcro simbólico.