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Nueva mutación del COVID-19 en Sudáfrica

La variante B.1.1.529 u Ómicron fue hallada en la red vigilancia genómica de Sudáfrica (NGS-SA). Esta es un desafío para los científicos, pues con su aparición se pone en duda la eficacia de la vacuna y los tratamientos que existen actualmente para evitar la expansión del virus.

A finales del 2020 se identificó la nueva variante en la NGS-SA, la cual tiene como nombre 501Y. V2., la cual ha acumulado 23 mutaciones, al contrario de la original Sars-CoV-2. Ocho de estas mutaciones han sido localizadas en la proteína de la espiga. Se comenta que estos cambios son para mejorar la supervivencia del virus y se asume que gracias a estos, el virus se pueda transmitir con mayor eficacia, dado el incremento de personas contagiadas en el ya dicho país.

Ante el incremento de casos y la rápida forma de esparcirse de la variante, las personas se encuentran preocupadas, pues en la investigación se estima que la B.1.1.529 probablemente infecte más rápido el organismo de las personas, disparando así los contagios. Ante esto, se suma otra investigación, la cual fue realizada en el mismo país. Esta afirma que la mutación sería capaz de derrotar a los anticuerpos generados por una infección anterior. Esta investigación, en cuanto a laboratorio, sugiere que se deben generar de 6 a 200 veces más  anticuerpos para neutralizar la mutación. Esto aún debe verificarse por medio de los muestreos.