Francia Márquez es el símbolo de la resistencia femenina, resistencia afro y resistencia de las minorías. Parece que a los racistas y machistas de este país les cuesta ver a una mujer negra en el poder, liderando y recordándole a Colombia que somos una población con diferentes etnias, culturas, dialectos y demás.

En nuestro terruño de tierra el tema del racismo no se discute, no se habla, no se debate. Y no porque no exista, sino porque se ha normalizado, tanto así que tenía que llegar una mujer como la lideresa para sacar todo el odio: por ser negra y, además, por ser mujer, pues parece que fuera un pecado serlo.

Hemos visto cómo en redes sociales salen todas esas burlas a relucir debido a su forma de expresarse, y aquí cabe recordar que la Real Academia Española (RAE) no controla los dialectos de nuestros pueblos ni las costumbres.

Cuando se dice que el cauca y las regiones de Pacífico son territorios olvidados, se debe hablar desde el olvido del gobierno hasta el olvido de la sociedad. La inversión económica no se ve por ningún lado: colegios sin infraestructura, crisis hospitalaria por falta de inversión, entre otras más, pues la lista de desigualdades es larga. No exagera Márquez cuando dice que “el racismo siempre ha existido, el racismo estructural”.

Me quedo con esta frase de Nelson Mandela: “Una nación no debe juzgarse por cómo trata a sus ciudadanos con mejor posición, sino por cómo trata a los que tienen poco o nada”.

Por: Eliana Rivera Moreno