Nos venden la luz al final del túnel, que nunca llegaremos a pasar, como si fuera la apología de un gobierno dedicado a la democracia y a la libertad de su sociedad, algo que en Colombia nunca veremos.

Un país polarizado entre corruptos y “Neoliberalismo”, ricos, pobres, grandes medios de comunicación y sin dejar de lado a los banqueros, que estafan a las personas de a pie que ganan un salario mínimo.

­En los medios existe y existirá siempre la manipulación y censura a la izquierda, pues a ellos no les conviene aplaudir cambios en nuestro país: siempre querrán transmitir un contenido sin valor que dañe la imagen de la sociedad.

El amor en tiempos de campaña surge cuando dos candidatos tienen asegurado la mayoría de los votos del país: el “uribismo” y el “petrismo” haciendo de las suyas en campañas llenas de odio y represalias.

Los colombianos nos tomamos tan a pecho la campaña denigrante, la publicidad voz a voz que daña la imagen de alguien, que, sin pensar, estamos influyendo en la posición política de la otra persona. Una de las preguntas que nos debemos hacer antes de ir a las urnas es “¿le quiero entregar mi voto y mi país a un personaje que daña la imagen de otro para el bien personal?”.

Queremos un cambio en Colombia, y estamos a la incertidumbre de saber qué va a pasar. Un candidato nos propone un país con democracia e igualdad para todos, y el otro nos vende lo mismo de siempre, pero con acento paisa.

Los supuestos medios de comunicación

Tal es la manipulación de los medios privados, que en debates políticos no dan a conocer el respeto del uno por el otro, sino que dejan avanzar las agresiones verbales para ganar rating, un rating que no les sirve de nada, porque la originalidad la tienen guardada en el orto.

En los medios existe y existirá siempre la manipulación y censura a la izquierda, pues a ellos no les conviene aplaudir cambios en nuestro país: siempre querrán transmitir un contenido sin valor que dañe la imagen de la sociedad.

¿Podemos esperar un futuro diferente si desde los medios tradicionales se nos vende la idea errónea de que estamos en una sociedad perfecta y nada de lo que sucede a espaldas del gobierno de turno es ilegal?

Una sociedad hundida en su propio estanque de estupidez

  • Más de 60 años en guerra.
  • Más de 60 años con problemas de drogas.
  • Toda una vida con problemas de desnutrición y alfabetización.
  • Jodidos con gobiernos corruptos.

Las personas aún creen que seguir gobernados por un gobierno —valga la redundancia— de ineptos, corruptos y narcos es el camino del cambio para un país como el nuestro. No solo nosotros tenemos esta problemática, otros países latinos están viviendo hundidos en la incapacidad mental de su sociedad. Parecen personas en estado vegetal, sin un solo indicio de pensamiento coherente, y se dejan convencer de la publicidad engañosa que nos venden en el transporte público.

El ‘voz a voz’ es uno de los peores escenarios de marketing político, porque en cualquier momento se puede desatar una disputa de ideologías.

Las personas aún siguen creyendo que un gobierno de ‘izquierda’ nos dejará como Venezuela; pero la realidad es otra al darnos cuenta de que como Venezuela nos está dejando el gobierno que prometió y promovió la igualdad de clases y dijo que las políticas chavistas no iban con él.

Como sociedad falta mucho, y como personas que piensan, faltan años luz. Pero con trabajo y educación las personas saldrán de su pequeña caja de conocimiento.

Por: Jeffrey Velasco Cardona