Es muy berraco que países petroleros tengan que importar gasolina, siendo ellos los principales productores de este combustible. Latinoamérica es el continente en donde, si nos fijamos, el alza de los precios constituye un problema principal y un detonante de revuelta. Países como Chile, Ecuador, Perú o Panamá han entrado en un estallido social a causa de esto.

La última y la más reciente revuelta por culpa de un gobierno que por beneficiar a unos pocos pone a sufrir a muchos es Panamá, en donde el gobierno incrementó a 5,17 dólares el precio de la gasolina por galón. Un precio que sobrepasa el 47% del precio anterior, y no solo eso, sino que se está gestando un estallido social que viene acumulando problemas y más problemas que al día de hoy son un gran desastre para la sociedad panameña. La inflación en la canasta familiar, el alza en los precios de medicamentos, entre otros problemas, han llevado a las personas a marchar en las calles de las diferentes ciudades del país.

Marchas que como siempre ponen el buen nombre de las personas en boca de criminales que llaman a los protestantes ‘VÁNDALOS’, como ha pasado a lo largo y ancho del cono sur. Estos personajes, mal llamados vándalos, hacen más que los padres de la patria que se limpian el orto con la voz del pueblo. Aquellos vándalos han hecho que el gobierno baje los precios del combustible a 3,95 dólares, logrando un avance para los ciudadanos que buscan un precio más bajo.

El detonante social

«Un Gobierno paupérrimo tomando Macallan mientras en las calles las personas luchan por una educación de calidad, por mejores opciones laborales, por un precio en la canasta familiar decente y por una gasolina que no sobrepase un precio exorbitante», dice Luis Padilla, periodista panameño.

Así mismo, en la provincia de Colón empieza un pequeño estallido social por parte de pandillas que toman el alza del combustible como puerta para una revuelta, liderada por un problema aún mayor… La corrupción de un estado de turno que solo vela por sus intereses y no por los de los demás.

Problemáticas sociales muchas, pero principalmente la falta de empleo; esta atormenta a todo el continente latinoamericano que cada vez más ve la mano de obra como innecesaria y reemplazable por la mano mecánica que toma fuerza con las grandes industrias. Cada vez la pobreza es peor, las personas que viven en la calle son más y no vemos una gran ayuda por parte de los gobiernos de turno.

Subsidios, la limosna de los padres de la patria

150 dólares, que en pesos colombianos son más de 600.000 pesos… Pero la realidad es que en Panamá estos dólares no alcanzan para nada, así como en Colombia nuestra limosna es de 150.000 pesos, así mismo pasa allá.

Planes de contingencia momentáneos son aquellos que permiten sobrevivir o sustentar a las personas por no más de un plazo de 15 días, pero qué tal si se generara un plan en donde la calidad de viva de las personas mejorara bastante sin necesidad de dar poco, es decir, generando empleos o economías de sostenimiento a base de personal o desarrollando la industria mercantil independiente para así poder ayudar al sostenimiento social y económico.

Están dejando de lado a la pequeña y media empresa que busca un crecimiento exponencial dentro del mercado porque al ser estas empresas poco rentables no les interesa generar un crecimiento con ellas, ya que las grandes industrias son aquellas corruptas que tienen todo el apoyo estatal para generar lo que, en un principio, hemos hablado, y es el bienestar propio. Los grandes magnates del mercado se pelean por un espacio en los países, mientras negocios pequeños buscan mantenerse con las uñas frente a la industria consumista de marcas extranjeras. Problemática panameña, colombiana y latinoamericana de muchos años.

Los arquitectos de coeficientes intelectuales en bruto buscan una mejor infraestructura de educación e instituciones

Por otro lado, los educadores buscan siempre la mejora para un buen país, empezando por la educación, porque es desde allí que empieza un cambio en el chip de las personas que ingresan a una institución educativa. Ahí es en donde empieza un cambio social y cultural, un cambio que lleva a elegir personas en busca del sostenimiento sociocultural. Por ello, nuestro principal foco son los profesores que desde la vocación siempre estarán para llevar la mejora a cada persona.

Sin educación de calidad, la fuga de cerebros seguirá pasando en Latinoamérica, convirtiéndonos cada vez en un continente viejo y en un continente corrupto, lleno de personas buscando el mal ajeno para todos. Los gobiernos de turno, dañando lo que se construye con esfuerzo.

Aún la mesa de diálogo entre los panameños y el gobierno está en pie para la búsqueda de un mejor país. Aun correspondiendo estos diálogos a precedentes que no debería pasar, ya que el gobierno tiene las herramientas y el dinero para construir un país suficientemente estable para sus habitantes con una calidad de vida que sobre pase el buen vivir.