Cuando se habla de rock and roll, un nombre viene a la cabeza: Elvis Presley. Sus movimientos, su voz, el clamor que provocaba en los adolescentes de su época, son tan solo pequeños detalles de la histórica figura que fue Elvis. Claro que envidio a esos adolescentes. Yo mismo hubiese deseado estar allí, cantando My way.

Este fin de semana, cuando esté en casa pensando si nuestro país puede dar un giro de 360º, o si acaso el mundo puede ser un mundo mejor para alguien, lo invito a que vea la obra de arte que es la película Elvis (2022). Una película biográfica que los llevará a la Norteamérica de los años 50’s. donde la muerte, la política y la vida, forman una santa trinidad.

Baz Luhrmann es quien nos trae esta puesta en escena que se arriesga a combinar la vida tan ajetreada que tuvo Elvis, y la tan agitada vida política que se vivía en Norteamérica con la segregación racial. Adentrarse en ese mundo trae sensaciones increíbles. El director australiano ambienta de forma perfecta la época y combina el soundtrack de la película con música moderna de hip-hop, creando una atmósfera intensa en partes de la película, donde Elvis, según se muestra, tuvo grandes encuentros con la música blues y con el ambiente afroamericano de Memphis.

Con esta película también se abren preguntas sobre la fama y el dinero. Podremos tener contentillo con ser famosos y obtener todo lo que a nuestro alcance se disponga. Una vida miserable persigue a algunos artistas, y Elvis es uno de ellos; sin importar que tanto ganase o a quien impresionara, se iba perdiendo como un fantasma en su vida cotidiana luego de salir del escenario, como le dijo su esposa al dejarlo solo y pedirle la separación.

Nada debemos envidarles, si al caso tener compasión con aquel que, como dicen por ahí, “le vende su alma al diablo”. La película se cuenta a través de la voz de su manager, que lo explotó de principio a fin, dando cuenta de la cruda realidad a la que se enfrentan los talentos en un mundo consumista, y es a reducirse al plano de ser una mercancía movible.

Pero si usted quiere compadecer a Elvis, amarlo y sentir recelo del coronel Tom Parker (Tom Hanks), viaje a través de los maravillosos años de Elvis Presley en este film moderno, donde contrastan la belleza humana que produce la música y el desdén que produce el lujo y lo mercantil.